miércoles, 30 de diciembre de 2015

SANTA SOFIA DE CONSTANTINOPLA...LA IGLESIA DE LA SANTA SABIDURIA



Basílica de Santa Sofía, iglesia consagrada a la Santa Sabiduría, considerada como el principal edificio bizantino de Constantinopla (actual Estambul) y uno de los más relevantes de la historia de la arquitectura. Fue proyectada y construida por Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto entre los años 532 y 537, por encargo del emperador Justiniano I.






Medallones

Destruido el templo primitivo durante la insurrección de Nika, Justiniano decidió construir un edificio que simbolizara el apogeo de su Imperio. De acuerdo con la tendencia bizantina hacia los espacios centralizados, los arquitectos idearon una gran basílica concentrada bajo una cúpula semiesférica flanqueda por dos semicúpulas (o bóvedas de horno) que sugieren un sutil eje longitudinal. El amplio espacio interior, iluminado por el anillo de ventanas abiertas en la base de la cúpula, se abre en sucesivas articulaciones a dos naves laterales que ocultan los contrafuertes transversales. Estos machones protagonizan el imponente exterior del edificio, que contrasta en su austeridad con un interior prolijo en mármoles y suntuosos mosaicos. La complejidad de exedras, columnatas y galerías elevadas en torno a la gran sala diáfana contribuye a la sensación de misterio, enfatizada por la presencia dramática de la luz y sus ambiguos reflejos sobre los revestimientos dorados.

Santa Sofía supuso un inmenso reto para la tecnología bizantina, como demuestra el hecho de que sus dos artífices eran esencialmente científicos con amplios conocimientos de física. Su gigantesca cúpula, de 32 metros de diámetro y 56 metros de altura sobre el suelo, provoca unos empujes horizontales difíciles de contener. De hecho, la primera cúpula colapsó en 558, y se sustituyó por la actual estructura nervada, concluida en 563. Su peso descansa sobre cuatro pechinas (sectores esféricos triangulares) que transmiten los esfuerzos hacia las dos semicúpulas y los contrafuertes, embebidos en la nave lateral y reforzados siglos después por los estribos exteriores que destacan en la actualidad. A su vez, las semicúpulas descansan sobre otras semicúpulas y bóvedas menores que transmiten los empujes hasta el terreno.

Su monumentalidad y la increíble audacia de su construcción hicieron de Santa Sofía el modelo más influyente de espacio centralizado. Después de la conquista otomana en 1453, la iglesia se convirtió en mezquita y referencia fundamental para la nueva arquitectura musulmana, consolidada por Mimar Sinan. Hoy es un museo. Véase Arte y arquitectura bizantinas.


ARQUITECTOS QUE LA PROYECTARON

La innovadora tecnología bizantina permitió a los arquitectos Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto diseñar una basílica con una inmensa cúpula sobre un espacio cuadrado y abierto. La cúpula original se cayó después de un terremoto y fue reemplazada en el año 563.

 Antemio de Tralles: se cree que nació alrededor del año 474 d. C en Tralles Procedía de una familia culta, su padre, Estéfano, era médico, junto con dos de sus hermanos, otro era abogado y un cuarto se le describía como "hombre de letras".
Fue profesor de geometría y arquitecto, autor junto a Isidoro de Mileto de la Iglesia de Santa Sofía en Constantinopla. La construcción se realizó desde el 532 al 537. Lo más destacado de la obra es su cúpula que descansa en un gran cuadrado sobre cuatro pechinas y acabando en cuarenta ventanas que dan la apariencia de sostener la cúpula en un mar de luz.
Su talento parece que abarcaba también la ingeniería, ya que se dice que le fue encargado reparar las defensas contra las inundaciones en Dara, una fortificación bizantina en Siria.

Isodoro de Mileto: Fue un arquitecto bizantino que junto con Antemio de Tralles, construyó la basílica de Santa Sofía de Constantinopla.

Vista interior de la cúpula

Cristo recibe presentes del Emperador Momomaco y su esposa

La Virgen con el Niño,Justiniano I y Constantino I

Pantócrator...En la parte superior sur de la Galeria alta encontramos una Deesis en mosaico,considerada una de las obras maestras de arte bizantino

Santa Sofía se construyó entre los años 532 y 537, inmediatamente después de la destrucción de la primitiva basílica constantiniana debido a un incendio que brotó durante la llamada Insurrección de Nika, en el mismo año 532.

Santa Sofía es una iglesia palatina construida junto al palacio imperial y como el emperador quería realizar una construcción eminentemente grandiosa con el fin de manifestar así su poder, mandó llamar a dos ingenieros especializados en construcciones militares porque se consideraba que así podría ejecutarse una obra con más innovaciones técnicas que si la dirigiese un arquitecto. Estos ingenieros fueron Isidoro de Mileto y Antemio de Tralles.

Trabajaron en este edificio más de diez mil obreros y sabemos, especialmente por Procopio, que prácticamente todas las provincias del Imperio enviaron sus materiales más preciados para la decoración de esta iglesia. El elemento más grandioso es su gran cúpula, pero se hundió en torno al 550 y tuvo que ser reconstruida entre los años 558 y 562 por Isidoro el Joven, sobrino de Isidoro de Mileto.


Santa Sofía. Joya del arte bizantino...

Como característica fundamental, se trata de un edificio en el que se compatibilizan a la perfección la tendencia basilical con su sentido dinámico y ritmo longitudinal y la tendencia centralizada con la cúpula como elemento principal. La primera cúpula iba cubierta con un mosaico de oro. La definitiva, al parecer, llevaba como decoración una enorme cruz. Parece evidente que la iglesia de Santa Sofía no presentaba mosaicos figurativos.

                                                                    San Juan Crisostomo


                                           Mosaico del Emperador Alejandro



Las principales características estéticas de la basílica son:

Materiales ricos y exóticos que buscan el destello de las piedras y de las teselas de los mosaicos con el fin de diluir la estructura arquitectónica y de crear un ambiente trascendente que fuese manifestación de Dios y de su lugarteniente en la tierra, Justiniano.
Perfección técnica de la obra, irrepetible en la arquitectura del mundo Mediterráneo.

El exterior es similar a la de los otros edificios de estilo bizantino: achaparrado, muy voluminoso, donde destaca la cúpula pero no de manera estilizada, sino muy baja y con un tambor poco desarrollado. Los minaretes son producto de la invasión turca.

El interior es, sin embargo, soberbio. Se accede desde un atrio y tiene dos exonártex. La planta es cuadrangular (70 x 77 metros aproximadamente), en la que hay dos ejes perfectamente diferenciados: este-oeste y norte-sur. En el eje este-oeste es donde nos encontramos con el planteamiento característico de una planta centralizada, pues está presidido sobre una enorme cúpula que está levantada sobre pechinas y se soporta sobre cuatro grandes pilares. Esta cúpula mide 32 metros de diámetro y está formada por 40 plementos curvos en cada uno de los cuales hay una ventana que ilumina directamente la nave y que en determinados momentos del año y del día provoca el efecto "cúpula colgante".
Pese a la centralización, los ingenieros fueron capaces de desarrollar una serie de elementos que hacen que impere el eje este-oeste hacia el ábside. Para ello, lanzan de pilar a pilar unos muros que cubren totalmente las naves laterales y que forman arcos sujetos por pilares. Además, debido al gran tamaño de la cúpula, tuvieron que transmitir los empujes a unas semicúpulas que a su vez los transmiten a unos cuartos de cúpulas que hay en los extremos y que tienen forma de nicho.

Todo ello termina en un presbiterio formado por un tramo cubierto por bóveda de cañón y una exedra semicircular cubierta por una bóveda de horno que al exterior se muestra poligonal. Al otro extremo hay un tramo cubierto por una bóveda de cañón que da al nártex. Las naves laterales están cubiertas por bóvedas de arista que alternan con tramos cubiertos por bóveda de cañón, que coinciden con los contrafuertes. En el piso de tribuna la cubrición se hizo a base de pequeñas cupulitas. Hay una gran diferencia de altura entre las naves laterales y la central.

La iglesia primitiva era prácticamente igual a la actual, por lo que se supone que lo que hizo Isidoro el Joven cuando la cúpula primitiva se hundió fue agrandar los pilares para que no volviera a ocurrir.

Probablemente en el siglo VII u VIII se tuvieron que añadir unos enormes contrafuertes. La decoración del interior se debe a reformas turcas, la decoración vegetal destaca de manera especial.




                                                     Detalle bizantino de un capitel




Santa Sofía o Hagia Sophia (del griego: Άγια Σοφία, «Santa Sabiduría»; latín: Sancta Sophia o Sancta Sapientia; turco: Aya Sofya) fue una antigua basílica patriarcal ortodoxa, posteriormente reconvertida en mezquita y actualmente en museo, en la ciudad de Estambul, Turquía.1

Desde la fecha de su dedicación en el año 360 y hasta 1453 sirvió como la catedral patriarcal de Constantinopla, excepto en el paréntesis entre 1204 y 1261 en que fue reconvertida en catedral católica durante el patriarcado latino de Constantinopla del Imperio latino, establecido por los cruzados. Tras la invasión otomana el edificio fue transformado en mezquita, manteniendo esta función desde el 29 de mayo de 1453 hasta 1931, fecha en que fue secularizado. El 1 de febrero de 1935 fue inaugurado como museo.

A veces llamada Sancta Sophia (como si fuera el nombre de Santa Sofía), sophia es en realidad la transcripción fonética al latín de la palabra griega "sabiduría" —el nombre completo en griego es Ναός τῆς Ἁγίας τοῦ Θεοῦ Σοφίας: «Iglesia de la Santa Sabiduría de Dios»

El templo estaba dedicado a la Divina Sabiduría; una imagen tomada del Libro de la Sabiduría del Antiguo Testamento y que hace referencia a la personificación de la sabiduría de Dios o segunda persona de la Santísima Trinidad. Su fiesta se celebra el 25 de diciembre, el aniversario de la encarnación del Verbo o Logos en Cristo.

Famosa por su enorme cúpula, está considerada como el epítome de la arquitectura bizantina, y se dice de ella que «cambió la historia de la arquitectura».5 Fue la catedral más grande del mundo durante casi mil años, hasta que se completó la obra de la Catedral de Sevilla en 1520. El edificio actual fue reconstruido entre 532 y 537 para ser usado como iglesia, por orden del emperador bizantino Justiniano I, siendo la tercera iglesia de la Santa Sabiduría edificada en ese mismo emplazamiento. El diseño es obra del arquitecto y físico jonio Isidoro de Mileto y del matemático y arquitecto lidio Antemio de Tralles.

La iglesia contiene una gran colección de reliquias de santos, y contó con un iconostasio de plata de 15 metros. Fue la sede del Patriarca de Constantinopla y el punto focal religioso de la Iglesia ortodoxa oriental por casi mil años. En esta iglesia el cardenal Humberto excomulgó a Miguel I Cerulario en 1054; acto que comúnmente se considera como el comienzo del Gran Cisma.

En 1453 Constantinopla fue conquistada por los turcos otomanos bajo las órdenes del sultán Mehmed II, quien posteriormente decidió que el templo se convirtiera en mezquita.6 Las campanas, el altar, el iconostasio y los vasos de sacrificio fueron retirados, y muchos de los mosaicos fueron enlucidos. Durante el dominio otomano se le añadieron detalles arquitectónicos islámicos como el mihrab, el minbar y cuatro minaretes. El edificio se mantuvo como mezquita hasta 1931, fecha en que fue cerrado al público por el gobierno de Turquía hasta su reapertura, ya como museo, en 1935.

Mezquita principal de Estambul durante casi 500 años, Santa Sofía sirvió como modelo para muchas otras mezquitas otomanas, como la Mezquita del Sultán Ahmed —también conocida como la Mezquita Azul de Estambul—, la Mezquita Sehzade, la Mezquita de Solimán, la Mezquita Rüstem Pasha y la Mezquita Kiliç Ali Pasha.


                                                  Fuente para Rituales de Purificación


Restos de la Basilica,cuya construcion fué ordenada por el Emperador Teodosio II,donde se muestra el Cordero de Dios



Historia...

Primera iglesia


La primera iglesia se conoció como Μεγάλη Ἐκκλησία —Megálē Ekklēsíā, «Iglesia Grande»— o Magna Ecclesia en latín,7 debido a que sus dimensiones eran mayores que las de las iglesias contemporáneas de la ciudad.8 Fue inaugurada el 15 de febrero del 360 —durante el reinado de Constancio II— por el obispo arriano Eudoxio de Antioquía,8 fue construida junto a la zona donde se estaba desarrollando el palacio imperial. La cercana Iglesia de Santa Irene —«Santa Paz»— fue terminada antes y sirvió como catedral hasta que se terminó la iglesia de Santa Sofía. Ambas fueron conjuntamente las principales iglesias del Imperio bizantino.

En un escrito de 440, Sócrates de Constantinopla afirmó que la iglesia fue construida por Constancio II, que estaba trabajando en ella en el 346. Una historia posterior al siglo VII o VIII, afirma que que el edificio fue construido por Constantino el Grande. Zonaras reconcilió las dos opiniones, afirmando que Constancio reparó el edificio consagrado por Eusebio de Nicomedia después de que este se derrumbara. Dado que Eusebio fue obispo de Constantinopla de 339 a 341 y que la muerte de Constantino ocurrió en 337, parece posible que la primera iglesia fuera erigida por este último.8 El edificio fue construido como una basílica latina tradicional con columnas, galerías y un techo de madera, y estaba precedida por un atrio. Se afirmaba que era uno de los monumentos más destacados del mundo en esa época.

El Patriarca de Constantinopla, Juan Crisóstomo, entró en conflicto con la emperatriz Elia Eudoxia, esposa del emperador Arcadio, y fue enviado al exilio el 20 de junio de 404. Durante los disturbios que se produjeron tras este hecho, la iglesia fue quemada y derrumbada en gran parte,8 y en la actualidad no se conserva nada de este primer edificio.



Segunda iglesia

El emperador Teodosio II ordenó la construcción de una segunda iglesia, que inauguró el 10 de octubre de 415. Esta basílica, con techo de madera, fue construida por el arquitecto Rufinus. Sin embargo, durante los disturbios de Niká se desató un incendio que quemó y derrumbó este segundo edificio, entre el 13 y el 14 de enero de 532.

Aún sobreviven algunos bloques de mármol de esta segunda iglesia. Entre ellos unos relieves que muestran doce corderos, representando a los doce apóstoles, y que originalmente formaban parte de una monumental puerta de entrada. En la actualidad estos bloques se encuentran en una excavación junto a la entrada del museo. Las piezas fueron descubiertas por A. M. Schneider en 1935, bajo el patio oeste, pero posteriormente las excavaciones fueron detenidas por temor a que afectaran a la estabilidad del edificio actual.




Tercera iglesia (construcción actual)

El 23 de febrero de 532, tan sólo unos días después de la destrucción de la segunda basílica, el emperador Justiniano I decidió construir una tercera basílica completamente diferente, más grande y más majestuosa que sus predecesoras.

Justiniano eligió al físico Isidoro de Mileto y al matemático Antemio de Tralles como arquitectos, aunque Antemio murió durante el primer año de la empresa. Existe la teoría de que se empleó a Herón de Alejandría para hacer frente a los desafíos que presentaba la construcción una cúpula expansiva sobre un espacio tan grande.

El historiador bizantino Procopio de Cesarea describió la construcción del templo en su obra Sobre los edificios —latín: De aedificiis; griego:Peri ktismatōn—. Se emplearon más de diez mil personas para la construcción., y el emperador hizo traer material procedente de todo el imperio, como las columnas helenísticas del Templo de Artemisa en Éfeso, grandes piedras de las canteras de pórfido de Egipto, mármol verde de Tesalia, piedra negra de la región del Bósforo y piedra amarilla de Siria. Esta nueva iglesia fue reconocida por los contemporáneos como una gran obra de arquitectura. El emperador, junto con el patriarca Eutiquio, inauguró con mucha pompa la nueva basílica el 27 de diciembre de 537. Los mosaicos dentro de la iglesia se completaron bajo el reinado del emperador Justino II (565-578). Santa Sofía fue la sede del patriarca ortodoxo de Constantinopla y el escenario principal de las ceremonias imperiales bizantinas, como las coronaciones. La basílica también ofrecía asilo a los malhechores.

Los terremotos de agosto de 553 y del 14 de diciembre de 557 causaron grietas en la cúpula principal y en la media cúpula oriental. La cúpula principal se derrumbó por completo durante un posterior terremoto el 7 de mayo de 558,9 que también destruyó el ambón, el altar y el copón. El accidente se debió principalmente al exceso de carga de la cúpula y al enorme empuje horizontal que transmitía a los soportes, al tener un diseño demasiado plano. Esto causó la deformación de los pilares que sostenían la cúpula. El emperador ordenó la restauración inmediata, la cual se encomendó a Isidoro el Joven, sobrino de Isidoro de Mileto, que utilizó materiales más ligeros y elevó la cúpula,10 dando a la construcción su altura interior actual de 55,6 metros (182 pies).11 Por otra parte, Isidoro cambó también el tipo de bóveda, erigiendo una cúpula nervada con pechinas, cuyo diámetro se encontraba entre 32,7 y 33,5 metros.10 Esta reconstrucción, que dio a la iglesia su actual forma característica del siglo VI, se completó en el año 562. El poeta bizantino Pablo Silenciario compuso un poema épico, conocido como Ekphrasis, para la dedicación de la basílica presidida por el Patriarca Eutiquio el 23 de diciembre de 562.

En 726, el emperador León el Isáurico publicó una serie de edictos contra la veneración de imágenes y ordenó al ejército destruir todos los iconos —inaugurando el período de la iconoclasia bizantina—. En ese momento, todas las imágenes y estatuas religiosas se retiraron de la iglesia de Santa Sofía. Después de un breve respiro durante el mandato de la emperatriz Irene (797-802), los iconoclastas reaparecieron. El emperador Teófilo (829-842), fuertemente influenciado por el arte islámico, prohibió las imágenes religiosas e instaló una puerta de bronce de dos hojas con su monograma en la entrada sur de la iglesia.

La basílica volvería a sufrir daños: primero por un gran incendio en el 859, y de nuevo por un terremoto, el 8 de enero de 869, que colapsó media cúpula. El emperador Basilio I ordenó las reparaciones. Un siglo después, el 25 de octubre de 989, un nuevo gran terremoto arruinó la cúpula, y fue el emperador bizantino Basilio II quien encargó su reparación al arquitecto armenio Trdat, creador de las grandes iglesias de Ani y Argina.12 Sus principales reparaciones afectaron al arco occidental y a una parte de la cúpula. La magnitud de los daños requirió seis años de reparación y reconstrucción, hasta que la iglesia fue reabierta el 13 de mayo de 994.

En su libro De caerimoniis aulae Byzantinae, el emperador Constantino VII (913 a 919) escribió un relato detallado de las ceremonias que llevaron a cabo el emperador y el patriarca en la iglesia de Santa Sofía.
Este es un Mosaico; considerado uno de los más bellos mosaicos del arte bizantino, se trata de una representación de Cristo Pantocrátor (Χριστός Παντοκράτωρ) y pertenece al mosaico de la Deesis. Se encuentra en la Iglesia de Santa Sofía, Constantinopla, fechado cerca de 1280.

Tras la toma de Constantinopla durante la Cuarta Cruzada la iglesia fue saqueada y profanada por los cristianos latinos. El suceso fue descrito por el historiador bizantino Nicetas Choniates. Muchas supuestas reliquias de la iglesia —como una piedra de la tumba de Jesús, la leche de la Virgen María, la mortaja de Jesús y los huesos de varios santos— fueron enviadas a las iglesias de occidente, y actualmente se encuentran en varios museos. Durante la ocupación latina de Constantinopla (1204-1261) la iglesia se convirtió en una catedral católica. En ella fue coronado emperador Balduino I de Constantinopla, en una ceremonia que siguió de cerca las prácticas de bizantinas, el 16 de mayo de 1204.




Mezquita

En 1453 el sultán Mehmed puso cerco a Constantinopla, impulsado en parte por un deseo de convertir a la ciudad al Islam.El sultán prometió a sus soldados tres días de saqueo ilimitado antes de reclamar los contenidos de la ciudad para sí mismo. La iglesia de Santa Sofía no estuvo exenta de saqueos, siendo el punto focal de los invasores, quienes pensaban que contendría los tesoros más importantes de la ciudad.Poco después de que las defensas de la ciudad se derrumbaran, los saqueadores se dirigieron a la iglesia de Santa Sofía derribando sus puertas.A lo largo del asedio, en la iglesia se estuvo celebrando la santa liturgia y la liturgia de las horas, siendo el templo un refugio para muchos ciudadanos incapaces de contribuir en la defensa de la ciudad.Atrapados en la iglesia, feligreses y refugiados se convirtieron en parte del botín a repartir entre los invasores. El edificio fue profanado y saqueado, y sus ocupantes esclavizados o asesinados; los ancianos y los enfermos fueron asesinados, y el resto encadenados.Los sacerdotes continuaron llevando a cabo los ritos cristianos hasta que fueron detenidos por los invasores.Cuando el sultán y su cohorte entraron en la iglesia insistió en que debía ser transformada en mezquita, tras lo cual uno de los Ulama subió al púlpito y empezó a recitar el shahada.

Como está escrito más arriba, inmediatamente después de la conquista de Constantinopla en 1453, Mehmet II convirtió Santa Sofía en la mezquita de Santa Sofía.Según lo descrito por varios visitantes occidentales (como el noble Cordobés Pero Tafur y el Florentino Cristoforo Buondelmonti),la iglesia estaba en un estado ruinoso, con varias de sus puertas fuera, el sultán Mehmed II ordenó la limpieza de la iglesia y su conversión. Asistió a la primera oración del viernes en la mezquita el 1 de junio de 1453.Santa Sofía se convirtió en la primera mezquita imperial de Estambul.A la que corresponde Waqf fueron dotados la mayoría de las casas existentes en la ciudad y la zona del futuro Palacio de Topkapi.A través de las cartas imperiales de 1520  y 1547 hemos sabido de las tiendas y partes de Gran Bazar y  otros mercados que se han añadido a la base.Antes de 1481 un pequeño minarete fue erigido en la esquina suroeste del edificio, por encima de la torre con escalera.Más tarde, el siguiente sultán, Bayaceto II (1481-1512), construyó otro minarete en la esquina noreste.Uno de ellos se estrelló debido al terremoto de 1509 y alrededor de la mitad del siglo XVI fueron reemplazadas por dos minaretes diagonalmente opuestas construido en las esquinas del edificio este y oeste.

En el siglo 16 el sultán Solimán el Magnífico (1520-1566) trajo dos velas colosal de la conquista de Hungría. Ellos se colocaron a ambos lados de la mihrab. Durante el reinado de Selim II (1566-1577), el edificio comenzó a mostrar signos de fatiga y se ha reforzado mucho con la adición de las ayudas estructurales en su exterior por el gran arquitecto otomano Mimar Sinan, que también es considera uno de los primeros ingenieros del mundo para terremotos. Además de fortalecer la histórica estructura bizantina, Sinan construyó los dos minaretes grandes adicionales en el extremo oeste del edificio, el original palco del sultán, y el Turbe (mausoleo) de Selim II en el sureste del edificio en 1576 . Con el fin de hacer que, un año antes que las partes del patriarcado en la esquina sur del edificio fueron derribadas.Por otra parte, el oro media luna fue montado en la parte superior de la cúpula mientras que la zona al respecto de 35 arşin (alrededor de 24 metros) de ancho, se impuso en todo el edificio, derribando todas las casas que en el ínterin habían anidado a su alrededor.Más tarde su Turbe acogió también 43 tumbas de los príncipes otomanos.En 1594 Mimar (arquitecto de la corte) Davud Ağa construyó la Turbe de Murad III (1574–1595), donde el sultán y su Valide , Safiye Sultán fueron enterrados más tarde.El mausoleo octogonal de su hijo Mehmed III (1595-1603) y su Valide fue construido al lado de él en 1608  por el arquitecto real Dalgiç Mehmet AĝaSu Hijo Mustafa I (1617-1618; 1622-1623) convierte el baptisterio en su Turbe




Museo

En 1931, durante el mandato de Mustafa Kemal Atatürk, la mezquita se cierra al público, abriéndose nuevamente, ya como museo, en 1935.



http://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Sofía

http://en.wikipedia.org/wiki/Hagia_Sophia

http://es.wikiarquitectura.com/index.php/Santa_Sofía

http://www.flickr.com/photos/31265723@N04/tags/istanbulhagiasophia/

http://www.flickr.com/photos/zug55/tags/hagiasophia/

http://www.flickr.com/photos/brokendrumphotography/tags/saintsophia/

http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=7932

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=162162

http://www.hagiasophia.com/
http://megaconstrucciones.net/?construccion=santa-sofia




domingo, 27 de diciembre de 2015

LA CATEDRAL DE SANTA SOFIA EN KIEV ...EL ARTE RUSO Y LA SEGUNDA EDAD DE ORO DEL ARTE BIZANTINO




Para poder ver esta Obra de Arte debemos de acudir a las frías tierras de Ucrania, una república independizada de la extinta URSS en el año 1991. Más concretamente, nos dirigimos a su capital Kiev para conocer uno de los edificios religiosos más importantes de este país, la catedral de Santa Sofía.
Basta con que nos situemos frente a este imponente edificio para que nos demos cuenta de su majestuosidad y del hecho de que nos encontramos ante un elemento arquitectónico con pocos rivales a su altura. Se trata de uno de los principales símbolos de la ciudad de Kiev, sobre todo para el sector turístico, que tiene el honor de ser el primer edificio ucraniano incluido en la lista del patrimonio mundial que elabora la Unesco.

Esta catedral fue proyectada con un objetivo concreto; se trataba de rivalizar con la magnificencia de la iglesia de Santa Sofía de Constantinopla, por lo que se iniciaron las obras para su edificación en los primeros años del siglo XI, no estando demasiado claro cuál fue el año exacto en que tuvo lugar. Lo que sí es un hecho probado son los más de dos siglos que tuvieron que transcurrir hasta que estuviese definitivamente terminada.

Considerado uno de los edificios más relevantes para la cultura del cristianismo oriental en el siglo XI, es una iglesia de cruz griega con marcada influencia de los modelos bizantinos. La catedral de Santa Sofía refleja una perfecta fusión de los elementos arquitectónicos y el simbolismo religioso. Dividida en cinco naves por doce columnas, nos muestra una gran cúpula dorada en el centro, que representa a Cristo, y otras doce más pequeñas, que simbolizan a los apóstoles.

La iglesia está rodeada por un conjunto de edificios monásticos de piedra, aunque originalmente se fabricaron en madera, por lo que fueron devastados por el incendio que tuvo lugar en el año 1697 y debieron ser reconstruidos.

Algunos de los elementos que debemos tener en cuenta durante nuestra visita son la torre campanario, los alrededores del complejo que están repletos de grutas y monumentos, o algunas de las cuevas convertidas en catacumbas donde reposan los restos de monjes e ilustres personajes de épocas pasadas.

Otra condecoración recibida por el conjunto catedralicio le convierte en una de las Siete Maravillas de Ucrania. Actualmente, su uso está claramente enfocado al turismo, al haberse convertido en el Museo del Cristianismo de Ucrania.








                                                                        Iconostario





La Catedral de Santa Sofía (Sofiiskiy Sobor) construida en el siglo XI hasta nuestros días conserva su belleza única y es declarada uno de los singulares monumentos de historia, arquitectura y pintura monumental. Fue justamente ese templo que entró antes de otros lugares de interés de Ucrania en la lista del Patrimonio Mundial de Unesco.

La Catedral de Santa Sofía fue fundada en 1037 por mandato del príncipe de Rus de Kiev, Yaroslav I el Sabio, en el sitio donde los ciudadanos de Kiev vencieron a los pechenegos. El templo construido y nombrado en honor de la Santa Sofía de Constantinopla representaba el edificio más grande de la capital. Su elevación significaba para Yaroslav I el Sabio la confirmación del poder de Rus de Kiev.

La catedral de Santa Sofía fue no sólo el templo principal del estado sino desempeñaba el papel de un relevante centro social, político, cultural y educativo. Aquí tenían lugar las ceremonias solemnes de acceso al trono, los encuentros oficiales con embajadores extranjeros, firmaron los acuerdos internacionales. Los terrenos de la catedral albergaban la primera escuela creada en el Rus y funcionaba la primera biblioteca fundada por Yaroslav I el Sabio.

A pesar de que la catedral fue construida según prescriben las reglas de la arquitectura bizantina, no hay nada similar en el mundo entero. Durante su larga historia, el templo sobrevivía las destrucciones e invasiones. Pero el daño más considerable fue causado por los tártaros de Mongolia que en 1240 invadieron y apoderaron de la ciudad de Kyiv. Después la catedral estaba en el estado deplorable, aunque funcionaba. Sólo en la frontera de los siglos XVII y XVIII, el edificio de la Santa Sofía fue restaurado y reconstruido según barroco, el estilo muy de moda en aquel entonces. Además, la catedral obtuvo el campanario de 76 metros de altura que posee la campana de 13 toneladas, la más pesada de Ucrania.

Pero si el exterior de la catedral alteró considerablemente durante diez siglos, el interior conservó su autenticidad y hoy en día representa el valor principal del templo. Dentro de la iglesia hay muchos mosaicos creados en el siglo XI por los maestros bizantinos que las dotaron de la hermosura excepcional. El más famoso es el de Madre de Dios Oranta cuya altura alcanza seis metros. Ella está compuesta de piezas de piedra y de cristal que son de 177 matices. Santa Sofía guardó muchas de sus frescos que adornan sus galerías. Excepto los sujetos religiosos, aquí se puede admirarse de los laicos como las imágenes de Yaroslav I el Sabio y los miembros de su familia, las escenas de la vida palaciega de los emperadores bizantinos, etc.

La catedral de Santa Sofía sirvió de lugar de enterramiento de los príncipes de Kyiv. Pero actualmente aquí yacen sólo los restos de Yaroslav I el Sabio y su mujer. Su sarcófago tallado está dentro de la catedral.

Actualmente, el complejo arquitectónico que consiste de la catedral, la casa de arzobispo, el campanario, el colegio, las celdas es declarado el museo-vedado nacional.

                                                Mosaico de la Cúpila central Arcángel


                                                          Cúpula central con el Cristo Patocrátor






ANÁLISIS:
En este momento de la Segunda Edad de Oro del arte bizantino, los influjos de la arquitectura bizantina se extienden a la zona rusa de Armenia. A partir del siglo X, estos edificios de carácter fuertemente bizantino, y alejados de presupuestos estilísticos occidentales, estarán presentes en Bulgaria, Servia, Rusia, Rumanía, República Veneciana, Sur de Italia y Sicilia. Santa Sofía de Kiev, tiene planta basilical de cinco naves que rematan en ábsides. Un deambulatorio envuelve al templo, con el fin de favorecer la circulación interna. Tradicionalmente, se ha venido afirmando que fue proyectada para competir con Santa Sofía de Constantinopla; queriendo simbolizar esta catedral de Kiev la “nueva Constantinopla”; es decir la capital del Principado cristiano de Kiev, creado en el siglo XI, tras la evangelización de la región por el bautismo del rey Vladimir , en el año 988. Sus cúpulas no se ciñen a un modelo exclusivamente bizantino, ni tampoco a un edificio concreto de Oriente o de Occidente; de ahí que los críticos de arte rusa acostumbren a hacer hincapié en la nueva personalidad artística de esta arquitectura. Característica que igualmente habrá de tener Santa Sofía de Novgorod, realizada en madera, con el mismo número de cúpulas y construida pocos años después que esta de Kiev. En síntesis, puede decirse que Santa Sofía de Kiev se convertirá en modelo a seguir por edificios posteriores, por el arte ortodoxo ruso.


http://www.udc.es/dep/com/castellano/arte_virtual/fichas/bizancio/arquitectura/arqbizancio_ficha03_l01.html
http://viajerosblog.com/catedral-de-santa-sofia-kiev.html

http://discover-ukraine.info/es/places/kyiv/kyiv/162
http://megaconstrucciones.net/?construccion=catedral-santa-sofia-kiev

jueves, 17 de diciembre de 2015

ELIZABETH ELEANOR SIDDAL...POETA Y MUSA DEL PRERRAFELISMO


Elizabeth Eleanor Siddal fue la musa, modelo y protagonista de algunos de los cuadros más famosos del Prerrafelismo. Pero, además, una pintora, dibujante y poetisa muy interesante, perfectamente integrada como autora dentro de la Hermandad Prerrafelita. Por si fuera poco, su corta vida estuvo plagada de acontecimientos dramáticos que la convirtieron en un referente para muchos artistas de su época.
Nació en Londres el día 25 de julio de 1829. Su familia era modesta y Elizabeth comenzó desde muy joven a trabajar, primero en la industria de la confección y posteriormente como dependienta en una sombrerería.
Parece ser que fue precisamente en el trabajo donde conoció al pintor norteamericano afincado en Inglaterra Walter Deverell, miembro de la Hermandad Prerrafaelita que comenzaba por entonces a desarrollar su actividad. Walter Deverell, impresionado por la belleza de Elizabeth, que encajaba a la perfección en el ideal de la Hermandad, le propuso posar como modelo para alguno de sus cuadros.
Otros miembros de la Hermandad Prerrafaelita también vieron en Elizabeth Siddal la modelo ideal para sus cuadros y, entre todos ellos, Dante Gabriel Rossetti quien le propuso posar por primera vez para él en el año 1851.
Desde aquel momento, Rossetti y Elizabeth Siddal iniciarían una tormentosa relación sentimental y profesional. Rossetti la convirtió en su musa y modelo de sus grandes obras, a la vez que Elizabeth comenzaba a interesarse por el ejercicio del dibujo y de la pintura para los que pronto demostró importantes virtudes.
Como modelo, Elizabeth Siddal es la protagonista de algunas de las obras más conocidas del Prerrafaelismo, incluyendo la Ofelia muerta de John Everett Millais. Precisamente, posar para este cuadro obligó a que Elizabeth permaneciera durante horas posando en el interior de una bañera lo que, según la mayor parte de los testimonios, le acabó produciendo una enfermedad y debilidad física que le acompañaría hasta su muerte.

John Everett Millais, Ofelia muerta, h. 1851

En la segunda mitad de la década de los años 50, Elizabeth se inicia en un doble campo creativo: la poesía (muy influida por el goticismo de Walter Scott) y la pintura, en la que practica tanto el óleo como el dibujo, dentro de una línea medievalista típicamente prerrafaelita.
Sus poemas reflejan el sufrimiento y la angustia que acompañarían a Elizabeth Eleanor Siddal a partir de aquellos años. Aquejada de fuertes dolores y, tal vez, víctima de la anorexia, debía recurrir con frecuencia al láudano para aliviarse. Un buen ejemplo de sus poemas es el titulado At last escrito pocas semanas antes de su suicidio. Dice:

Oh, Madre, abre la amplia ventana
Y deja que entre el día;
Oscuras se tornan las colinas
Y los pensamientos comienzan a nadar.
Madre querida, toma mi joven hijo,
(Ya que de tí he nacido)
Y cuida todos sus pequeños caminos
Hazlo sabio sobre tu falda.
Lava mis manos luctuosas
Y luego ata mis pies;
Mi cuerpo ya no puede descansar
Fuera de su sábana tortuosa.
Toma el brote de un árbol joven
Y verde hierba recién segada,
Déjalos sobre ésta lóbrega cama
Para que mi dolor no se sepa.
Encuentra tres bayas rojas
Y arráncalas del tallo,
Quémalos al canto del gallo
Para que mi alma no regrese.
Cuando caigan las gruesas lágrimas,
(Y caerán, Dios lo sabe)
Díle que que morí de un gran amor
Y que mi corazón ha muerto alegre.
Cuando el sol se haya puesto
Y la hierba ondule en tu regazo,
Arrástrame en el frágil ocaso
Y ocúltame entre las tumbas.

También como pintora y dibujante, Elizabeth Eleanor Siddal llevó a cabo un interesante trabajo durante la década de los años 50. Siempre dentro de la estética prerrafaelita, sus obras son más intimistas que las de sus compañeros de grupo. Una muestra de su buen hacer es éste autorretrato al carbón que realiza hacia 1855.

                                                                                                            Elizabeth E. Siddal, Autorretrato


Admirador de su obra, el propio John Ruskin, teórico del medievalismo inglés del periodo, adquirió el grueso de los trabajos de Elizabeth Siddal y le proporcionó el apoyo económico suficiente como para poder seguir desarrollando la labor creativa.
Por desgracia, la muerte en el propio parto de su primera hija exacerbó el estado de debilidad y ansiedad de Elizabeth Siddal. Como consecuencia, el 10 de febrero de 1862, Elizabeth decidió tomar una sobredosis de láudano (sustancia que venía consumiendo de manera habitual durante toda su enfermedad) falleciendo al día siguiente.
Sin duda consciente de la responsabilidad que en la decisión de Elizabeth había tenido su actitud hacia ella, Dante Gabriel Rossetti quiso tomarla por última vez como modelo en su cuadro Beata Beatrix pintado un año después de la muerte de su esposa, y otro de los iconocos del Prerrafaelismo.

                                                                                        Dante Gabriel Rossetti, Beata Beatrix, 1863

 Dante Rossetti y Elizabeth Siddal: un amor de ultratumba.


Dante Rossettipoeta notable, pintor extraordinario y galán de neto corte prerrafaelita, se enamoró de su modelo predilecta: Elizabeth Siddal -Lizzie, para los amigos-, también poetiza, enloquecedoramente bella y carismática, . A ella le dedicó sus mejores lienzos, las visiones más arrebatadoras de un pasado glorioso, romántico, asequibles únicamente mediante el tipo de mujer que era Siddal, diametralmente opuesta a las damas que estimulaban a los pintores de la época.
Dante Rossetti se enamoró, se casó, y pronto descubrió que Elizabeth Siddal, esa joven alta, estilizada, de labios carnosos, sensuales y cabellos rojos como brasas del Tártaro, era una mujer enferma.
La relación continuó. Dante Rossetti estaba profundamente enamorado de Elizabeth Siddal, aunque esto no evitó algunos romances fulminantes con otras modelos. El más extravagante de aquellos amoríos fue el que vivió con una modelo muy poco agraciada: Fanny Conforth, a quien el poeta llamaba cariñosamente "Mi querido elefante" (My dear elephant). Fanny era una mujer robusta, redondeada, opuesta en todo a la delicada Siddal, salvo en el cabello rojo. En este detalleDante Rossetti era intransigente.
Durante muchos años la historia que a continuación nos disponemos a narrar permaneció en el más absoluto misterio. Las biografías de Dante Rossetti apenas mencionan algún matiz circunstancial de la tragedia, callando lo que la prudencia, al menos la de aquella época, obliga a disimular.
Cierta noche, el poeta Algernon Swinburne fue a cenar a la casa de Dante RossettiElizabeth Siddal se mostró particularmente feliz, como si aquel encuentro estuviese cargado de un significado secreto. Después del festín, Rossetti se dispuso a partir a un colegio comunitario (fundado por John Ruskin) en donde daba clases a obreros y empleados de las clases marginales. Swinburne, siempre caballeroso, se ofreció a acompañarlo. Cuando salieron a la calle, y Rossetti estuvo a salvo del oído atento de su esposa, confesó que no iría a clase esa noche, sino que se encontraría con su "elefante".
Nada ha quedado de ese encuentro clandestino, por lo que podemos suponer que se desarrolló con total normalidad.
Cerca del amanecer, Dante Rossetti regresó al hogar, vencido por las exigencias físicas de su encuentro ilegítimo. Era el 11 de febrero de 1862, y el día estaba saturado de promesas venturosas. El poeta entró al dormitorio procurando no hacer ruido. Lizzie estaba enferma, y los médicos le habían recomendado la más estricta calma. Luego, imaginamos, la besó en la frente, y la sintió fría.
Elizabeth Siddal se quitó la vida esa madrugada ingiriendo una dosis letal de cloral, el mismo que los médicos le habían recomendado para su insomnio. Las biografías callan lo que es evidente:Siddal conocía las aventuras extramatrimoniales de su esposo, y en consecuencia decidió suicidarse.
Dante Rossetti quedó devastado. Su caracter supersticioso pronto recordó la reciente luna de miel, en la que pintó a Lizzie en un cuadro llamado How they met themselves (Como se encontraron consigo mismos, arriba a la izquierda), una obra oscura que retrata el encuentro sobrenatural de la pareja con sus dobles, sus doppelgänger, encuentro que, en la leyenda, acarrea una muerte inminente.
Tanto los médicos como los amigos sabían de la medicación de Elizabeth Siddal, y razonaron que la muerte se debió a un exceso involuntario de la droga. Rossetti aceptó esta explicación, pero en su interior se sabía culpable.
Al día siguiente se organizó un funeral íntimo, sólo los amigos cercanos de la pareja asistieron.Dante Rossetti, loco de culpa, aprovechó un momento de descuido para deslizar algo en el ataúd de Lizzie. Tomó las manos gélidas de su amada y las colocó alrededor de un cuaderno manuscrito, una especie de sacrificio, de expiación, para aplacar a los demonios que se agitaban en su corazón. Se veía a sí mismo como el asesino de su esposa, de manera que decidió sacrificarle lo más preciado que tiene un poeta: su obra.
Tras el funeral -digno de las fantasías de Edgar Allan PoeDante Rossetti rompió su relación con "el elefante", y se recluyó en las afueras de Londres. De naturaleza sociable, habitué de pubs y reuniones de toda índole, el poeta se aisló por completo. Pintaba obsesivamente, y no recibía a nadie salvo a sus amigos íntimos. Allí vivió catorce años, solo, atormentado, acosado por espectros de cabellos rojos y miradas fulminantes.
Cuatro años después del funeral, un amigo -que la historia conservó en el anonimato- se acercó aDante Rossetti y le confesó haber visto el extraño sacrificio sobre el ataúd de Lizzie. En una reunión excepcional, Dante Rossetti fue emborrachado por un grupo cerrado de admiradores y presionado para rescatar aquel manuscrito. Golpeado por los vapores narcóticos que gravitaban sobre su mente, el poeta cedió. Los amigos -a quienes agradecemos profundamente- iniciaron los trámites de exhumación, ritual que fue aprobado con todas las garantías de la ley.
Dante Rossetti no asistió a la exhumación del cadáver de Elizabeth Siddal. Se dice que pasó la noche en una taberna bebiendo hasta quedar inconsciente. Dos amigos del poeta, más un oficial de policía y un empleado del cementerio, desenterraron el ataúd de Lizzie. Su cuerpo, como es natural, había perdido todo registro de su belleza, pero el manuscrito, curiosamente, estaba intacto, como si las garras de la muerte y la humedad del sepulcro no se hubiesen atrevido a tocarlo.
Dante Rossetti no volvió a ver el manuscrito ni a leer sus poemas. Sus amigos se encargaron de publicarlo, y muy pronto se convirtió en una obra de culto, quizás la colección de poemas más impresionante de la literatura universal



El paso del amor.
 Elizabeth Siddal (1829-1862)


Oh Dios! Perdona que haya hundido mi vida
En un oscuro Sueño de Amor.
¿Las lágrimas de la angustia alguna vez
Lavarán la pasión de mi sangre?

El Amor custodia mi corazón
En un canto de alegría,
Mi pulso tiembla con su melodía;
Mientras las frías ráfagas del invierno soplan
Sobre mi, como una dulce brisa de junio.

El Amor flota sobre las brumas del amanecer,
Y descansa en los rayos del crepúsculo;
Él calmó el trueno de la tormenta
E iluminó todos mis sentidos.

El Amor me sostiene a través del día,
Y en sueños me acompaña por las noches,
Ningún mal puede acechar mi vida,
Pues mi espíritu es ligero como las flores.

Oh Cielo! Piedad por mi corazón inocente,
El paso del tiempo quebró ese placer diario,
El ídolo fue arrastrado por la corriente,
Destrozando para siempre mi santuario.






El fragmento de una balada



Muchas millas sobre el campo y el mar
hasta que mi amor pudo retornar,
de sus palabras no tengo recuerdos,
sólo el de los árboles y el gemido del viento.

Y arribó listo para tomar sin daño
la cruz que he cargado por años,
pero las palabras llegaron lentas
de aquellos fríos y mudos labios.

¿Cómo sonaban mis palabras lentas y plenas,
en aquel gran corazón que me amó en la pena,
venido a salvarme del odio y el dolor
y a confortarme con su delicado amor?

Sentí al viento golpeando frío, gélido,
y a la bruma roja acariciar la puerta;
sentí que el hechizo que sostenía mi aliento
se quebraba, viviendo siempre muerta.





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