jueves, 4 de febrero de 2016

FRA FILIPPO LIPPI...LA MADONNA


A los 15 años Fra Filippo Lippi quedó huérfano e ingresó en el convento del Carmine de Florencia, posiblemente para salir del paso ya que no tenía ninguna vocación religiosa. Masaccio y Masolino iniciaron la decoración de la capilla Brancacci de esa iglesia en 1424, sintiéndose el joven fraile atraído por la pintura, posiblemente sirviendo como ayudante al propio Masaccio, cuyo estilo admiró y continuó. La documentación menciona por primera vez a Fra Filippo como pintor en 1430, fechándose su primer trabajo en 1432. Dos años después abandona Florencia para trasladarse a Padua, desapareciendo las obras que allí ejecutó. En 1437 está de nuevo en Florencia, sustituyendo la dependencia de Masaccio por la escultura donatelliana y la pintura flamenca, trabajando en un estilo delicado y naturalista. Su época de madurez está caracterizada por las transparencias, que aumentan la elegancia de sus obras. A partir de 1452 está trabajando en los frescos de la capilla mayor de la catedral de Prato, empezando sus problemas con la justicia. En 1450 había sido enjuiciado por un fraude y en 1456 raptó a la monja Lucrecia Buti de un convento de Prato del que había sido nombrado capellán. Gracias a la familia Médici, Fra Filippo consiguió una dispensa del papa Pío II para casarse con Lucrecia, con quien tuvo un hijo, también pintor llamado Filippino Lippi. En 1464 era el maestro de un fructífero taller al que acudió Botticelli para iniciar su formación.
La gran aportación de Fra Filippo Lippi al Quattrocento es el sentido humano de sus obras, especialmente de las Madonnas como ésta que contemplamos. Tras las figuras encontramos un paisaje que otorga una magnífica sensación de profundidad.El sentido del volumen está relacionado con sus contemporáneos Masaccio o Paolo Ucello. La minuciosidad de las telas y los adornos de la Virgen parecen inspirados en la pintura flamenca. Este tipo de Madonnas servirá de inspiración aBotticelli, quien trabajó en el taller de Lippi en Prato.

Esta obra de Filippo Lippi, realizada alrededor de 1465, es una de sus pinturas más conocida y admiradas del Renacimiento.La popularidad de esta obra se deriva probablemente al hecho de que muchos piensan que la Virgen pudiera ser el retrato de Lucrezia Buti.

La Virgen María está representada de perfil, rezando delante del niño sostenido por dos ángeles cuyos rostros parecen el de dos bribones o niños pequeños. Detrás de ellos un vasto paisaje inspirado en las pinturas flamencas. El peinado de María es muy elegante, adornado con perlas y velos.
La dulzura y elegancia con la que viene representada, así como la gracia de los velos y del peinado será un modelo de elegancia para muchos pintores como Botticelli. De hecho el autor del  “Nacimiento de Venus” y  “Primavera”, no fue solo alumno de Filippo Lippi sino también amigo y colega de Filippino.
La Virgen con el niño y los dos ángeles de Filippo Lippi se encuentra en la sala 8 dedicada a Filippo Lippi.
Detalle de la Virgen, su peinado, los adornos de su cabello y su delicado rostro; uno de los ángeles que parece mirar al espectador.
http://www.uffizi.org/es/obras-de-arte/la-virgen-con-el-nino-y-dos-angeles-de-filippo-lippi/
http://www.artehistoria.com/v2/obras/4800.htm

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