miércoles, 11 de enero de 2017

JOSEPH MALLORD WILLIAN TURNER...EL PINTOR VIAJERO


Turner nació en Maiden Lane, en Covent Garden (Londres), en 1775. Según el propio pintor nació el día de San Jorge, el 23 de abril; se sabe que este dato no es cierto, pero se desconoce el día real de su nacimiento. Fue único hijo varón de William Turner y Mary Marshall. 
Su precoz talento fue estimulado por su padre quien le hizo frecuentar la escuela de pintura de la Royal Academy, cuando solo tenía quince años. En sus comienzos, fue grabador y acuarelista, pero a partir de 1796, se volcó en la pintura al óleo. Trabajó primero dentro de la tradición topográfica, reproduciendo con exactitud los lugares que iba descubriendo durante sus vagabundeos por la campiña inglesa. Aprendió a prescindir del detalle realista para dirigirse hacia una concepción más libre y más lírica del paisaje.
Sus viajes por el Reino Unido y por Suiza le pusieron en estrecho contacto con los paisajes alpinos y sus constantes contactos con el continente le hicieron conocer la obra de pintores holandeses, como Claude Lorraine y Poussin. Su formación inicial, junto a sus nuevos conocimientos e influencias, determinó la elevación de la pintura de paisaje a un nivel de arte ideal, dando como resultado cuadros de gran formato donde el paisaje se expresa con la grandeza de cualquiera de los grandes géneros de la pintura; así, el paisaje dejó de ser un motivo secundario para pasar a ser el único motivo que inspira la obra de arte.
Turner introdujo además importantes innovaciones en la utilización de la técnica de la acuarela y del óleo.
Su mayor éxito lo logró con el desarrollo de un estilo muy personal y con la investigación acerca de los efectos atmosféricos y lumínicos de la naturaleza. Una de las obras que representa muy bien estos efectos es Lluvia, niebla y velocidad(que se encuentra en la Galería Nacional de Londres). Los paisajes más apreciados de su obra son los realizados en su última etapa en Petworth (Sussex), tales como Mañana después de la tormenta, Amanecer en el castillo de Norham y Puesta de sol en el mar (que se hallan en la Galería Nacional de Londres), donde la protagonista siempre es la luz. Los efectos empleados en sus obras y la constante búsqueda compositiva contribuyeron significativamente al desarrollo y la mejora de la pintura romántica.
La extensa y rica obra de Turner, en los años de su madurez, ha sido dividida en tres etapas. 
La primera se desarrolla desde 1800 a 1820, y en ella realizó pinturas de temática histórica y mitológica muy al gusto de la época. Entre los cuadros de historia destacan la Muerte de Nelson o Dido construyendo Cartago , donde se aprecia la influencia del paisajista Claude Lorraine, fundamentalmente en los efectos de luz. De esta época son también Sol naciente a través del vapor , conservada en la National Gallery de Londres, o los grabados para su inacabada colección Liber studiorum ).
La segunda etapa se extiende desde 1820 hasta 1835 y se caracteriza por una mayor profundización en la investigación de los efectos lumínicos y la presentación de unos colores más brillantes y unos contornos más indefinidos. Entre las mejores obras de este período destacan La bahía de Baïes, , y Ulises ridiculizando a Polifemo, , conservadas ambas en la National Gallery de Londres. A lo largo de este periodo realizó ilustraciones para libros de topografía y una colección de acuarelas con escenas venecianas.
La última etapa de la obra del artista se extiende entre 1835 y 1845; en ella el pintor realiza la mejor producción de toda su carrera. Obras como Tempestad de nieve Paz-Entierro en el mar, ambas de  y conservadas en la Tate Gallery de Londres, así como Lluvia, vapor y velocidad, de 1844, conservada en la National Gallery, Londres, han sido consideradas obras culmen en la carrera del artista. En ellas plasma un paisaje lleno de fuerza y de movimiento en el que se diluyen los contornos hasta perderse y convertirse en mera impresión de luz, color y movimiento.
Otras obras de este periodo son: El "Temerario" remolcado al dique seco, y Puesta de sol en Venecia, de 1843, ambas se encuentran en la National Gallery de Londres; o La aproximación a Venecia, de 1844, conservada en la Galería Nacional de Arte de la ciudad de Washington.

Dido funda Cartago o El nacimiento del Imperio Cartaginés, 1815,, (Londres, National Gallery). En el museo de Londres esta pintura está colgada cerca del cuadro de Claude Lorrain “Puerto de mar”. Ello se debe a una cláusula del testamento de Turner estipulando que esta obra y otra con el título “La salida del sol a través de la bruma”, debían ser expuestas siempre así. Quizás pretendía reconocer la deuda con su predecesor, pero en todo caso se trata de una ambiciosa imitación de Claude Lorrain. Nada falta, ni los edificios antiguos, ni los árboles cuya cima se imprime delicadamente en el cielo, ni la salida del sol que produce toques de luz suave por toda la superficie del cuadro.

Después de haber recorrido los lugares más pintorescos de Inglaterra, en 1802 y gracias a la Paz de Amiens que pone punto final a las guerras del Consulado, finalmente Turner puede viajar al continente. Recorre Francia (Calais, París), luego los Alpes y Suiza. Por su poderosas cimas y sus nieves eternas, los Alpes constituyen para Turner un descubrimiento y un choque emocional, fuertemente impresionado por los desfiladeros y precipicios que le proporcionan una auténtica visión de lo sublime. En cuadros como “El paso de San Gotardo” Tuner va a reflejar también la atmósfera angustiosa y la sensación de asfixia que producen estos paisajes.

El paso de San Gotardo, hacia 1802-1804, William Turner, (Birmingham, Museum and Art Gallery)Los pintores románticos representarán en sus cuadros la inmensidad de la naturaleza, comparándola con la pequeñez del ser humano. Por eso, Turner nos presenta estas enormes montañas en las que el hombre ha construido un paso para intentar vencerlas. La nubosidad y los juegos de luces y sombras demuestran el interés del maestro británico por representar los fenómenos atmosféricos. 
El estilo de Turner se va haciendo diferente, apareciendo nuevos colores y utilizando una pincelada más suelta y empastada. Aun así, la base oscura que utiliza se pone en relación con sus primeras obras como el Claro de luna
En los múltiples viajes que realizó el maestro captó en sus bocetos y dibujos previos la naturaleza que contemplaba para luego plasmarla en lienzo a través de su imaginación, incorporando elementos o cambiándolos de lugar. Esta es la manera de trabajar que diferencia a Turner del plenairismo de los impresionistas.

En Italia, Turner hizo un descubrimiento capital para su pintura, fue la luz. Más que por la belleza de los monumentos históricos Turner fue seducido por la luz de los paisajes italianos que descubrió por primera vez en 1819. Los cielos de Turín, Venecia, Roma y Nápoles marcarán para siempre su pintura y dará un giro total a su vida de pintor, consagrada a partir de entonces a la búsqueda de la luz por el color. Durante las tres décadas siguientes, la vena italiana le inspirará  numerosos paisajes al óleo. Venecia, en particular, fue pintada bajo todos sus aspectos con una precisión digna de Canaletto, en “El Puente de los Suspiros, el Palacio Ducal y la Aduana” (1833), o reducida a la brillante luminosidad de “La Dogana, San Giorgio, Citella, desde la escalinata del hotel Europa” (1842).

El Puente de los Suspiros, el Palacio Ducal y la Aduana, 1833, (Londres, Tate Britain)El cuadro que se puede considerar uno de los primeros de una larga serie dedicada a la cudad de las lagunas , fue ejecutado por Turner antes de la estancia veneciana de agosto de 1833 . Fue expuesto,junto con otro titulado El palacio Ducal de Venecia  ( hoy perdido ) 

La obra es un evidente homenaje a Canaletto, como Roma desde el Vaticano era un homenaje a Rafael , pero a diferencia de ésta no contiene elementos anacrónicos, como la columnata de Bernini;la de la izquierda , con las embarcaciones meciéndose en el agua,bañados de luz por los que se alza al frente.

La pequeña figura de Canaletto , en primer plano a la izquierda ,vestido a la oriental , está pintando una tela colocada sobre un caballete y lleva un fastuoso marco barroco . Toda la escena está invadida de una sensación de suspensión ; sólo góndola negra de la derecha , que surca el agua en diagonal, se muevevelozmente conducida por su gondolero , cuyo jubón rojo hace de contrapunto cromático a la proa de las embarcaciones dela izquierda y el traje rojo del artista.
Sin embargo, el paisajista que era fundamentalmente Turner fue abandonando las escenas históricas para dedicarse a temas dramáticos que ocurrían en plena naturaleza, desde los accidentes de montaña hasta los incendios y todas las tragedias que se producían en el mar, como en el cuadro “Amanecer después del naufragio” de 1841.

Amanecer después del naufragio, 1841, (Londres, Courtauld Institute of Art). La tormenta se aleja, dejando un único rastro del drama de la noche – un perro, único superviviente del naufragio aullando a la muerte, solo en la playa llamando a sus dueños ahogados, mientras que un nuevo amanecer colorea el cielo y el mar.
Después de tantas catástrofes naturales, sublimes o románticas, en el cuadro “Lluvia, vapor y velocidad” de 1844, se puede vislumbrar un signo de esperanza, el triunfo del hombre sobre la naturaleza? Es sin duda la obra que mejor resume la conquista hecha por Turner de una visión realmente moderna. El soplo ardiente que abrasa sus telas y arrastra la materia pictórica en un torbellino, la intensidad de los colores, la libertad técnica y una pincelada directa y segura, contribuye a dar a la pintura de Turner una poderosa emotividad y un alto grado de abstracción nunca visto.

Lluvia, vapor y velocidad, 1844, (Londres, National Gallery)-obra emblemática de Turner fue presentada en 1844 a la Royal Academy de Londres, consiguiendo una excelente impresión entre el público londinense. Una descripción del cuadro apareció en la prensa de la capital y un crítico invitó a visitar la obra antes de que el tren se saliera del lienzo. El cuadro fue pronto grabado para convertirse en una de las primeras escenas de Turner conocidas en Francia donde tuvo una gran influencia, especialmente entre los impresionistas como Monet, también interesado en representar escenas con locomotoras.La verdadera protagonista de la composición es la luz que se filtra a través del agua de la lluvia. La luz, el vapor y la velocidad forman un cóctel perfecto para que el maestro londinense nos muestre sus queridos efectos atmosféricos con los que consigue desdibujar todos los contornos, incluso el de la propia locomotora.Curiosamente, Turner ha empleado la locomotora como elementos de representación del vapor y de la modernidad, ya que la velocidad estaría caracterizada por una pequeña liebre que corre en la zona izquierda de la composición. Los tonos claros son los habituales en la última etapa de Turner, empleando también algunos marrones para reforzar el contraste. Las pinceladas son rápidas y empastadas, adelantándose al impresionismo. Sin duda, nos encontramos ante una obra singular que anticipa ya la era contemporánea en la que el tren será algo más que un símbolo.Ruskin remonta el origen de esta composición a un viaje en tren en un día de tormenta, en el que el artista asomó la cabeza por la ventanilla.El puente no es otro que el viaducto de Maidenhead, que cruza el Támesis entre Traplow y Maidenhead, en la línea Great Western recién inaugurada a Bristol y Exeter. Este viaducto se inició en 1837 y se finalizó dos años después, siendo el diseño de Brunel. Su construcción fue motivo de encendida construcción y los técnicos del Great Wetern Railway diagnosticaron que se caería. La vista está tomada hacia Londres y el puente que se contempla a la izquierda es el de la calle Taylor.La diagonal que organiza la composición es una influencia de Claudio de Lorena, utilizando esa diagonal para dirigirnos desde el primer plano hacia el punto de fuga.


El incendio de las Cámaras de los Lores y de los Comunes. 1835. Óleo sobre lienzo, 92,1 x 123,2 cm. Museo de Arte de Filadelfia, USA. 
El incendio de las casas de los Lores y los Comunes, 16 de octubre 1834. Turner fue testigo del incendio que quemó la mayor parte del Palacio de Westminster el 16 de octubre de 1834. Él hizo un bosquejo de la acuarela de la época, que luego se utiliza como la base de varios cuadros grandes. Además de éste, también pintó una visión más distante con el mismo título (ahora en el Museo de Arte de Cleveland) y la quema de las casas del parlamento.



Paz - sepultura en el mar (Exequias en el mar, Paz). Este lienzo es uno de mis favoritos. Obra de J. M. W. Turner. 1842. Óleo sobre lienzo. Tate Gallery (Londres). La muerte del pintor David Wilkie a su regreso de Oriente Medio en 1841 supuso para Turner una fuerte impresión por lo que realizó esta obra como homenaje. En ella podemos contemplar varios barcos que están realizando unas exequias en el mar, iluminado este momento por un potente foco de luz. El resto de la imagen queda en penumbra, a excepción de algunas zonas del mar donde se refleja la luna y la silueta también iluminada del puerto. Los efectos atmosféricos envuelven la escena con lo que se consigue inspirar la tristeza del momento
Rafael y la Fornarina, Roma desde el Vaticano. Autor: Joseph M. William Turner. 1820. Óleo sobre lienzo. Museo:Tate Gallery (Londres) En agosto de 1819.

Turner se identifica con Rafael Sanzio tanto en su vida personal como en las conquistas artíticas, pero es posible que en esta obra quisiera establecer un contraste entre el pujante mecenazco del arte en la época del italiano y las más difíciles circunstancias que ese aspecto a él le tocó vivir.

Turner viaja Italia, visitando Turín, Milán, Venecia, Roma y Nápoles. Dibujó muchísimo durante este periplo, inspirándose en maestros de la talla de Tiziano, Tintoretto, Rafael o Veronés. Al llegar a Londres plasmó en este lienzo que contemplamos todo lo que había aprendido. 
Rafael, cuyo tercer centenario de su muerte se celebraba en ese mismo año, aparece junto a sus obras en una vista fantástica, acompañado por la Fornarina, con la que se supone que vivió un romance. Sin embargo, ambas figuras y los cuadros no dejan de ser un mero adorno para mostrar la espectacular vista de la columnata de Bernini ante la basílica de San Pedro (por cierto, Rafael murió cuando Bernini aún no había nacido por lo que difícilmente podía aparecer esta columnata en la supuesta imagen) con los edificios de la ciudad de Roma al fondo. 
El paisaje de Turner se ha llenado de luz, una luz muy clara que ilumina profundamente los elementos arquitectónicos y que genera una especie de bruma que distorsiona los contornos. Mientras, el primer plano permanece en sombra, jugando así con los efectos luminosos al colocar un primer plano ensombrecido, un segundo más iluminado y un tercero con algo más de sombra. El colorido utilizado por el maestro londinense se ha hecho más claro, más vivo, destacando el azul del cielo que otorga una enorme alegría a la composición. Poco a poco Turner se va alejando de las imágenes oscuras de la primera etapa



 El temerario remolcado a dique seco, (1839). Óleo sobre tela (National Gallery, Londres)


 El naufragio, "Shipwreck of the Minotaur", c. 1810,oleo sobre tela  Tate Gallery (Londres) Turner sentirá una especial atracción hacia las catástrofes provocadas por la naturaleza, bien fueran míticas como las plagas de Egipto o reales como los naufragios. Con ellas pretendía demostrar la grandeza de la naturaleza, ante la cual el ser humano nada puede hacer, pensamiento tremendamente romántico. En este lienzo que contemplamos el pintor londinense nos presenta los trágicos momentos en los que las barcas están siendo zarandeadas por las enormes olas. Si a esto le añadimos la efectista iluminación nocturna empleada obtenemos una obra cargada de dramatismo y violencia, en la que las tonalidades oscuras contrastan con el blanco de la espuma del mar. Turner crea la sensación de estar viviendo este duro momento y haber detenido el sufrimiento de los pescadores para transmitirlo a los espectadores, que nada podemos hacer para evitar la inminente catástrofe. Parece como si los primeros oleajes que aparecen en los Pescadores en el mar se han convertido en mar gruesa en esta tela, resultando un trabajo de gran impacto visual.
SU LEGADO 
Turner dejó una generosa fortuna que deseó que fuera invertida en ayudar a lo que él llamaba artistas desmoronados. El legado de la colección permaneció en la nación británica, que construyó en la que fuera su casa una galería especial. Tras problemas gubernamentales, veintidós años después de su muerte su colección fue enviada a museos fuera de Londres, debido a lo cual empezó a disgregarse en contra de los deseos de Turner. En 1987, la mayor parte de la colección estaba en la Clore Gallery, en la Tate Gallery, pero su diseño fue fuertemente criticado.
Existe un prestigioso premio anual, el Premio Turner, creado en su honor en 1984, que se ha vuelto controvertido puesto que promociona un arte no conectado con la técnica de Turner. Una exhibición amplia, "Turner's Britain", ha viajado alrededor del mundo, y fue colgada en el museo de Birmingham del 7 de noviembre de 2003 al 8 de febrero de 2004.
En 2005 el Temerario fue escogido como el mejor cuadro inglés en una votación pública organizada por la BBC. En abril de 2006, Christie's sacó a subasta un cuadro con una vista de Venecia por 35,8 millones de dólares americanos, marcando un nuevo récord para Turner. El comprador fue un magnate de casino llamado Stephen Wynn...



http://www.artehistoria.com/v2/obras/599.htm
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=turner-joseph-mallord-william
http://pinturasdiversas-demeza.blogspot.com.es/2011/07/el-puente-de-los-suspiros-el-palacio.html
http://es.wahooart.com/Art.nsf/O/8EWSGG/$File/William-Turner-Dawn-after-the-wreck.JPG
http://www.artehistoria.com/v2/obras/652.htm
http://www.aparences.net/es/periodes/romantisme/les-paysagistes-romantiques/
http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=4291

No hay comentarios:

Publicar un comentario