domingo, 22 de enero de 2017

LA MÚSICA Y SU PODER


El juicioso Polibio, nos dice que la música es necesaria para suavizar las costumbres de los arcades, quienes habitaban en un país donde el aire era triste y frío. Dice también que los habitantes de Cinete, que descuidaron la música, sobrepasaron en crueldad a todos los griegos, y que no hay ciudad donde se hayan visto tantos crímenes. Platón no tiene reparo en decir que no puede llevarse a cabo un cambio en la música sin que repercuta en la constitución de un Estado. Aristóteles, que parece haber escrito su Política con la única intención de oponer sus ideas a la de Platón, está de acuerdo con él en lo que concierne al poder que la música ejerce sobre las costumbres. Teofrasto, Plutarco, Estrabón, todos los antiguos pensaron de igual modo. No es ésta una opinión lanzada sin reflexión; Es uno de los principios de su política. Así es como daban las leyes y como querían que se gobernasen las ciudades.
                                    Bouguereau - arte y literatura
(Bouguereau – arte y literatura)
Creo que esto se explica de la siguiente manera: Hay que partir de que en las ciudades griegas, sobre todo en aquellas cuyo fin primordial era la guerra, todos los trabajos y todas las profesiones que hacían ganar dinero se consideraban indignas de un hombre libre. “La mayor parte de las artes  (dice Jenofonte)  vician el cuerpo de quienes lo ejercen, ya que obligan a sentarse a la sombra o cerca del fuego y no dejan tiempo para dedicar a los amigos ni a la república”. Solo en la decadencia de algunas democracias lograron los artesanos convertirse en ciudadanos. Aristóteles nos lo muestra, sosteniendo que una buena república no les dará nunca el derecho de ciudadanía.
La agricultura era otra profesión servil, normalmente ejercida por algún pueblo vencido: Los ilotas entre los lacedemonios, los periecienos entre los cretenses, los penestes en Tesalia y otros pueblos esclavos en otras republicas.
Finalmente, todo pequeño comercio era infame entre los griegos; Si un ciudadano lo practicara se mostraría en la necesidad de rendir servicios a un esclavo, a un inquilino, a un extranjero, cosa que repugnaba en extremo al espíritu de libertad griego; Por eso Platón en sus Leyes pretende que se castigue al ciudadano que comercie.
                     rubens - la educación de maría de medicis
(Rubens – La educación de María de Medicis)
Así pues, en las repúblicas griegas el ciudadano no sabía que hacer: No podía trabajar en el comercio, ni en la agricultura, ni en las artes, ni podía tampoco estar ocioso. Solo encontraba una ocupación en los ejercicios gimnásticos y guerreros. Su institución no le daba otras. Así pues, hay que considerar a los griegos como una sociedad de atletas y de combatientes.
Ahora bien, esos ejercicios tan apropiados para hacer hombres duros y bravos tenían que ser atemperados por otros que suavizaran las costumbres. La música que entra en relación con el espíritu por medio de los órganos corporales era idónea a este propósito. Es un término medio entre los ejercicios corporales, que hacen hombres duros, y las ciencias de especulación, que los hacen huraños. No se puede decir que la música inspire virtud: Sería inconcebible; Pero impedía los efectos de la ferocidad de la institución y hacía que el alma participara de la educación.
Supongamos que en nuestro mundo existiera una sociedad apasionada por la caza hasta tal punto que la practicara exclusivamente; Es seguro que estos individuos adquirirían cierta rudeza. Si luego tomaran afición a la música, pronto veríamos la diferencia de sus costumbres y de sus modales.
                  Holiday - tañedor de laúd en el mar
(Holiday – Tañedor de Laúd en el mar)
Finalmente, los ejercicios de los griegos excitaban únicamente un tipo de pasiones: Rudeza, cólera, crueldad. La música las excita todas y consigue que el alma sienta la dulzura, la compasión, la ternura, el suave placer. Nuestros moralistas que proscriben el teatro con tanta saña, nos hacen sentir el poder que la música ejerce sobre las almas.
Si a la sociedad de que he hablado no se le diesen más que tambores y sones de trompetas se conseguiría menos la finalidad perseguida que si se le diera música delicada. Los antiguos tenían, pues, razón cuando, en determinadas circunstancias, preferían una u otra cosa en pro de las costumbres.
Pero se dirá ¿Por qué escoger preferentemente la música? Pues porque de todos los placeres de los sentidos es el que menos corrompe el alma. Nos ruborizamos al leer en Plutarco que los tebanos, para suavizar las costumbres, instituyeron una clase de amor que debían luego reprobar todas las naciones de la Tierra.
Ferenczy - Orfeo
(Ferenczy – Orfeo)
“El Espíritu de las Leyes”. Cap.: VIII. Lib.: IV
Este capítulo no solo contiene referencias a extraordinarias obras, sino magníficas reflexiones. Montesquieu es un pensador que asombra. El Espíritu de las leyes no es un libro tedioso de filosofía política conocido solo por su muy famosa división de poderes… Esa es una visión mediocre que las generaciones posteriores han sembrado en el mundo académico. Es una obra completa de sabiduría humana, digna de llamarse ilustrada.
¿Qué nos dice Montesquieu al principio de capítulo? Que aquellos pueblos que descuidaron la música fueron crueles; Que la música repercute en la constitución de un Estado. No trataremos aún esas reflexiones concernientes a la visión griega del trabajo y del comercio, sino sólo aquellas que corresponden a la música. Lo que nos interesa aquí son los efectos que ésta produce en el alma de los hombres. Para descubrir estos efectos es preciso indagar cuáles son los fines que persigue una música determinada.
Boucher - alegoría de la música
(Boucher – Alegoría de la Música)
Para no extendernos demasiado hagamos solo dos clasificaciones esenciales, sin excluir aquellas que cada persona desee realizar en su fuero interno.
Tenemos así una música que busca reflejar la Armonía del Universo, y otra música que no aspira sino a un mero entretenimiento popular. La primera se sirve de un lenguaje elevado y pulido, cuya composición requiere de genio y de dotes auténticamente poéticas; Mientras que la segunda utiliza un lenguaje soez y no exige más talento que el de un "cualquiera" adocenado.
                          Bouguereau - lejos de casa
(Bouguereau – Lejos de casa)
Esta segunda forma musical, podríamos catalogarla, sin temor a equivocarnos, como degenerada y denigrante, de consecuencias insospechadas para la salud mental de la población. Los antiguos sabios veían en la música una divina actividad, capaz de educar el alma, guiarla por bellos senderos, con poderes correctores de las costumbres y atemperadores de la muy humana crueldad.
             Bouguereau - el italiano a la mandolina
(Bouguereau – El italiano a la mandolina)
“Escuchamos música con nuestros músculos”, decía Nietzsche. Para el filósofo Vladimir Jankélévitch, la música actúa sobre nosotros, sobre nuestro sistema nervioso e incluso sobre nuestras funciones vitales... 
Por eso, la música puede curar ó al menos aliviar el espiritu y endulzar la vida....

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-10-29/el-poder-de-la-musica-y-ese-momento-en-el-que-todo-parece-cobrar-sentido_45078/
https://elpoderdelamusica.wordpress.com/
https://elmundodetimeo.wordpress.com/2014/08/25/la-musica-y-su-poder-de-atemperar/
https://lamenteesmaravillosa.com/el-poder-de-la-musica/
https://conectica.com/2016/02/16/el-poder-de-la-musica/
http://www.forbes.com.mx/el-poder-de-la-musica/

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