miércoles, 29 de marzo de 2017

LA PALETA DE NARMER


La Paleta del rey Narmer es uno de los testimonios más antiguos e importantes del Período Predinástico del Antiguo Egipto. En realidad se trata de una paleta cosmética, es decir, una losa de piedra con una cavidad central en la que se mezclaban los pigmentos para el maquillaje personal. En aquella época, no obstante, las paletas adquirieron una función puramente conmemorativa y se fabricaban con materiales preciosos. La de Narmer es de esquisto, de forma casi triangular, de 64 x 42 cm, y está fechada alrededor del año 3000 a. C. Fue hallada en 1898 entre las reliquias del templo de Horus en Hierakonpolis, en las proximidades de Edfu, y actualmente se conserva en el Museo Egipcio de El Cairo.
Narmer, también identificado como Menes, es el primer rey registrado en la Lista Real de Abydos, que recoge los nombres de casi todos los faraones que gobernaron en el Valle del Nilo. Es considerado el fundador de la I Dinastía y uno de los principales iniciadores de la organización del Estado egipcio. El análisis iconográfico de esta paleta revela el propósito de glorificación de la figura de Narmer y permite entender la significación política de su reinado. La obra está grabada con relieves por ambas caras y documentan la lucha por unificar el norte y el sur del país.
La imagen de la izquierda corresponde al reverso de la paleta, que está dividido en tres pisos. En el de más arriba está escrito con símbolos el nombre del rey, dentro de un recuadro secundado por dos cabezas de vaca que representan a la diosa Hathor. Las cabezas poseen facciones humanas, lo que constituye una de las figuraciones más antiguas de una divinidad con estas características. En el registro central aparece a gran tamaño Narmer, ataviado con los atributos típicos del soberano egipcio: la corona blanca del Alto Egipto, una barba postiza y un faldellín corto con una cola de buey. Con la mano derecha eleva una maza para masacrar a un enemigo vencido, al que sujeta por el pelo con la mano izquierda. Esta representación alude a la conquista del Norte del país por parte del rey, e inaugura una iconografía que se hará muy habitual en el arte egipcio para demostrar el poderío militar de los faraones. Narmer viene acompañado por un personaje secundario identificado como su "portador de sandalias" o mayordomo personal. Probablemente sea un sacerdote, tal como indican su cabeza rapada y la jarra para libaciones que lleva en la mano derecha.
Al otro lado está el dios Horus personificado como halcón. Se encuentra posado sobre seis tallos de papiro que hacen referencia al Delta del Nilo (Bajo Egipto), y somete a un enemigo agarrándolo con un gancho por la nariz; esta iconografía simboliza cómo el dios se apropia de la respiración o la vida de aquellos que se oponen a él. La inclusión de Horus está relacionada con la creencia de que el faraón era realmente una encarnación del dios en la tierra, y que sus actos estaban guiados por los poderes celestiales. Mas aún, los nombres de Horus y de Narmer se escribían con símbolos parecidos. La figura es, por tanto, un reflejo del faraón conquistador que sometió la región del Delta y consiguió unificar por primera vez todo el Valle del Nilo, imponiendo el orden sobre el caos. Finalmente, en el piso inferior se distinguen dos enemigos asustados que huyen de la cólera de Narmer.
La otra cara de la paleta tiene cuatro escenas. La superior es parecida a la del reverso, con una inscripción enmarcada entre dos cabezas de vaca. En el siguiente piso aparece Narmer tocado con la corona roja del Bajo Egipto y otros atributos que demuestran su autoridad, como la maza y el flagelo. De nuevo está secundado por el portador de sandalias, que en este caso lleva una vasija para purificaciones. Delante del rey se encuentra su visir y cuatro portaestandartes que aluden a varios nomos o prefecturas del país. A la derecha se exponen diez cuerpos decapitados ritualmente, con las cabezas colocadas entre las piernas, que aluden a la victoria de Narmer sobre sus adversarios. Sobre ellos se dispone de nuevo un halcón y una barca simbólica, probablemente utilizada para la peregrinación a las ciudades sagradas del Delta Occidental.
El tercer piso está completamente ocupado por dos fantásticos cuadrúpedos con largos cuellos entrelazados, que dos sirvientes se esfuerzan por aferrar firmemente con cuerdas. Con toda seguridad se trata de una alegoría de la unificación y la paz conseguida entre el Norte y el Sur de Egipto gracias al dominio del faraón. Por último, en la base de toda la composición se muestra a Narmer personificado como un poderoso toro (ka-nkht) capaz de derribar las murallas de una fortaleza mientras uno de sus enemigos yace bajo sus pies. Según los historiadores, esta escena debe representar la llamada "victoria blanca", última fase de la guerra por la unificación de Egipto.
En resumen, la Paleta de Narmer es todo un ejercicio de propaganda sobre el poder político y militar del faraón. Ello se expresa no sólo en el carácter laudatorio de las escenas y en la introducción de determinados símbolos de autoridad, sino también en el hecho de representar al rey como la figura de mayor tamaño. Por otra parte, la destreza técnica en el pulido de la piedra permitió al escultor alcanzar niveles de calidad artística superior a los del Período Arcaico, plasmados fundamentalmente en la representación de las anatomías humana y animal.

En esta imagen podemos observar algunos de los convencionalismos utilizados en la escultura egipcia, y que desde su inicio en el 3000 a. C. se mantuvieron casi inalterables hasta el fin de la cultura del Antiguo Egipto. Uno de los primeros convencionalismos que podemos observar es el empleo de la Ley de la Frontalidad, en este caso lo observamos en las figuras humanas, representadas siempre con el rostro de perfil, el cuerpo de frente, y luego las piernas de perfil, siempre con una pierna adelantada, los ojos se representan almendrados y parece que también están vistos de frente, toda la escultura está concebida para observarla desde un punto de vista frontal y central. Otro de los convencionalismos es la falta de representación de un espacio o profundidad, representándose todo en un plano, de ahí la ausencia total de perspectiva, esto se observa en las dos hiladas de los enemigos decapitados que se disponen acostados de forma vertical, tratando de crear la ilusión de volumen. Se emplea, sin embargo, una perspectiva jerárquica, donde la figura del Faraón siempre es mucho más grande que la del resto de figuras, como observamos tanto en el anverso como en el reverso. No debemos olvidar el hieratismo, que se observa en la falta de expresión en todas las figuras, que muestran una semi sonrisa y un rostro solemne, ni siquiera en los extranjeros abatidos del reverso se observan muestras de dolor o expresión de sufrimiento. También se observa la aplicación de la Ley de Adaptación al Marco, como en las figuras que sujetan a los seres fantásticos del anverso de la Paleta de Narmer o en la figura del toro que adoptan ciertas posturas forzadas con el fin de adaptarse al espacio disponible para la representación.
La Paleta de Narmer constituye uno de los más antiguos ejemplos de la escultura del Antiguo Egipcio, además de representar una de las primeras fuentes históricas establece una serie de uniformidades formales dentro del Arte Egipcio que estarán presentes a lo largo de los 3000 años de historia en los que se prolongará esta civilización, exceptuando el periodo herético de Amenofis IV o Akenatón. En ella se establecen algunos rasgos y convenciones estilísticas como la perspectiva jerárquica, la ley de adaptación al marco, el hieratismo o la ley de la frontalidad. Iconográficamente podemos ubicar la Paleta de Narmer dentro del conjunto de estatuaria real, que representaría la idea de autoridad, con unos rasgos hieráticos que realzan la atemporalidad y eternidad de su poder así como su origen divino. Su influencia en el arte posterior es patente, no sólo en el relieve, sino también en la escultura exenta. Su influencia puede incluso advertirse en la estatuaria arcaica griega, que posee algunos rasgos heredados como la simetría, el geometrismo o el hieratismo.


Fue descubierta a finales del siglo XIX en el templo de Horus en Hierakonpolis y actualmente se expone en el Museo del Cairo.
No es sólo un objeto artístico de gran belleza sino que posee además un incalculable valor arqueológico puesto que es el documento histórico  más antiguo donde podemos identificar al que se considera primer faraón del Antiguo Egipto, Narmer o Menes (como lo identificó Manetón y Herodoto) fundador de la Iª Dinastía.Namer hacer referencia al faraón de las Tierras Altas (sur de Egipto) aunque su existencia real sigue siendo una incógnita.Según los historidadores antiguos durante su reinado realizó una serie de conquistas territoriales hacia el norte en la zona del Delta del Nilo, que los egipcios llamaban las Tierras Bajas. La paleta parece representar ese momento por lo que podemos considerala como el primer documento de la unificación del Antiguo Egipto.A partir del Narmer, los faraones egipcios gobernaban las tierras del Alto y Bajo Egipto portando las coronas de ambos reinos.
http://arte.laguia2000.com/escultura/paleta-de-narmer
http://www.auladehistoria.org/2016/01/paleta-de-narmer-comentario.html
http://www.arteiconografia.com/2013/12/la-paleta-de-narmer.html
https://sites.google.com/site/geohistoriaarte/obras-destacadas/p-1/paleta-de-narmer
https://enclasedehistoria.wordpress.com/2016/02/14/paleta-de-narmer/
http://www.egiptoforo.com/antiguo/Paleta_de_Narmer
http://lineaserpentinata.blogspot.com.es/2010/10/la-paleta-de-narmer.html

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