jueves, 6 de julio de 2017

RELICARIO DEL SANTO SEPULCRO DE LA CATEDRAL DE PAMPLONA


Una de las piezas mas sobresalientes del tesoro de la Catedral de Pamplona es el relicario del Santo Sepulcro, pieza refinadísima de la orfebrería francesa que paradójicamente no ha conservado en el país galo una obra equiparable a ésta. Se trata de una obra única, procedente de la corte parisina. Una hipótesis tradicional consideraba esta obra como regalo de boda de San Luis, rey de Francia, a su hija Isabel con motivo de su matrimonio en 1255 con Teobaldo II de Navarra. Otra interpretación más reciente la cree de época del nieto de San Luis, Felipe, casado en 1284 con Juana de Navarra. Coincidiría con la fecha de este enlace; por lo tanto sería obra de finales del siglo XIII .



Es obra realizada en plata y cobre sobredorados que incopora esmaltes opacos (rojo, amarillo, azul, blanco y verde) en los rosetones del sarcófago de Cristo y en la arquitectura del relicario. Ésta es de planta rectangular sobre cuatro pequeños leones fundidos y está concebida a modo de templete abierto en sus dos frentes principales. Pilares angulares con hornacinas con ángeles trompeteros articulan sus alzados y rematan en pináculos. Sobre ellos descansan, en ambos frentes, arcos trilobulados inscritos en gabletes con un rosetón. Al interior la cubierta de esta pequeña capilla consiste en una bóveda de crucería que se resuelve al exterior en un tejadillo a dos aguas cruzado por otro perpendicular perfilando sus aristas unas cresterías caladas. Una aguja de planta rectangular rematada en chapitel calado culmina la cubierta. Su fuste está abierto por pequeños ventanales con tracerías. Un ángel portando una corona real con lises remata la aguja. Esta microarquitectura se ha puesto en relación con la Santa Capilla de París construida por Pierre de Montreuil en 1248 para servir de relicario a la corona de espinas.


La escena que se desarrolla bajo el templete con carácter teatral es el pasaje evangélico de las Tres Marías en el Sepulcro que guarda las reliquias del santo sudario según figura en la inscripción esmaltada: DE SUDARIO DOMINI. Por tanto, parece un error la opinión tradicional de que la reliquia era la Santa Espina que se conservaba en la catedral de Pamplona desde tiempos de Teobaldo II. El error procede de que, según refiere Madrazo, la Santa Espina se conservaba en el relicario del Santo Sepulcro a mediados del siglo XIX cuando fue retirada por el provisor del obispado Mercader.


El grupo de figuras muy bien compuesto está formado por las tres Marías que portando vasos en sus manos y cubiertas sus cabezas con tocas comentan con rostros expresivos y sonrientes el mensaje del ángel. Éste aparece sentado sobre el sepulcro vacío al que señala con su dedo; su rostro sonriente se enmarca por una plástica cabellera rizosa, todo ello en relación con la escultura monumental de Reims, Poisy y otros conjuntos franceses. Delante del sepulcro permanencen dos diminutos guardas dormidos, vestidos con armaduras y cotas de malla ejecutadas con gran virtuosismo. Por el suelo todavía quedan restos de una noche de vela con vino -jarra y dos vasos- y juego -cubilete y dados-, realizados en miniatura. Se han señalado como obras de la orfebrería francesa más próximas al relicario pamplonés, el relicario de San Luis de la iglesia de Santo Domingo de Bolonia mandado ejecutar por Felipe el Hermoso de Francia después de la canonización de su abuelo (1297), y el regalado a la basílica de Asís por Juana de Navarra, esposa de aquél .

http://pendientedemigracion.ucm.es/centros/cont/descargas/documento17155.pdf
http://www.unav.es/arte/cmn/pamplona/pamplona3/lam8.html
http://www.diarioinformacion.com/cultura/2009/11/22/relicario-santo-sepulcro-joya-orfebreria-francesa/953977.html


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