lunes, 3 de octubre de 2016

BROCHE TARA


Entre los ejemplos de metalistería, he de poner el relieve la realización de broches y, entre ellos, el Broche Tara, el más refinado de todos,posiblemente pertenecería al ajuar de un rey, una reina o un obispo. Como ejemplo de la joyería Celta, se trata de un anillo en plata con un alfiler ornamental que lo atraviesa, así como una cadena que se encuentra unida a uno de sus lados. Ambas caras se encuentran decoradas con paneles de filigrana en oro, aunque algunos de ellos se han perdido. Es probable que perteneciese al mismo taller que el Cáliz Ardagh...

domingo, 2 de octubre de 2016

Sagrario románico en Sigüenza

Inspirado en la tradición de frontales románicos españoles, con frente de capillas que albergan el apostolado, y un pantócrator en la mandorla mística como figura principal en la puerta.

MAJESTAD BATLLÓ


La Majestad Batlló es una imagen de madera policromada que presenta a Cristo crucificado en actitud de Majestad (triunfante sin signos de sufrimiento). Debe su nombre al coleccionista Enric Batlló y Batlló que la compró en un mercado de antigüedades y la donó en 1914 a la Diputación de Barcelona, de donde pasó al Museo de Arte de Cataluña en el que forma parte de su exposición permanente.
Está considerada como una de las muestras más interesantes de la imaginería medieval de Cataluña. Cronológicamente se data hacia mediados del siglo XII. En cuanto a su procedencia, se sitúa en la región de Olt, en la comarca de la Garrotxa en el Pirineo catalán. Tallada en madera de ciprés, la imagen de Cristo tiene unas medidas de 94 x 96 x 17 cm y la cruz de 156 x 120 x 40 cm. Le faltan los pies y algunos dedos de las manos.



El Cristo está vestido con una túnica larga con mangas también largas o túnica monicata, y pliegues tubulares paralelos que la recorren en su totalidad. La túnica está policromada con círculos de color rojo sobre fondo azul y motivos vegetales de clara influencia oriental. La cruz está pintada a base de franjas azules, blancas y rojas, con la siguiente inscripción en la parte superior: “JHS NAZARENUS REX IUDEORUM” (Jesús de Nazaret Rey de los Judíos). En el centro del reverso de la cruz hay restos de la pintura de un Agnus Dei. El motivo de los círculos de la túnica está íntimamente relacionado con el sudario de tejido islámico de San Ramón, muerto en 1126, de la Catedral oscense de Roda de Isábena.



En la Edad Media se dieron dos tipos de iconografía para representar a Cristo crucificado: el primero con el torso desnudo y el perizonium o falda corta atada a la cintura y muerto en la cruz con los ojos cerrados y el rostro con expresión dramática y cierta tensión; el segundo, al que corresponde esta Majestad de Batlló, aparece encima de la cruz con túnica larga ceñida a la cintura, en posición triunfante, con los ojos abiertos y sin ningún signo de dolor. Esta última fue la más común en Occidente durante todo el siglo XII, siguiendo el prototipo del Cristo de la Santa Faz de Lucca.

http://www.xn--espaaescultura-tnb.es/export/sites/cultura/multimedia/galerias/obras_excelencia/obras_excelencia_sf/majestad_batllo_mnac015937-000_001071_c.jpg_1306973099.jpg
http://arte-paisaje.blogspot.com.es/2012/05/majestad-batllo.html

sábado, 1 de octubre de 2016

TERRACOTAS DE NOK


El arte africano era prácticamente desconocido por el hombre occidental hasta bien entrado el siglo XX pero desde entonces, su estudio ha cautivado a los expertos y aficionados pese a que aún hoy encontramos muchas lagunas de desconocimiento. Lo que sí es cierto es que si por algo podemos caracterizar el continente africano es por su variedad de pueblos y culturas, cada uno de estos pueblos desarrollo una lengua, unas tradiciones y por supuesto, un arte diferente. En esta gran variedad y mezcolanza cultural el desierto del Sahara ejerce de eje vertebrador para llevar a cabo una división entre el arte del norte y el resto del África negra.
Es precisamente en este segundo grupo donde podemos situar las piezas que aquí nos ocupan, un conjunto de esculturas exentas realizadas en terracota y que son conocidas como las terracotas de Nok. A día de hoy, los expertos todavía discuten acerca de su datación pero parece ser que estas singulares piezas podrían datar entre los años 500 a.C. y el 200 d.C.
La cultura Nok que dio lugar a estas terracotas se puede enmarcar en la zona montañosa de Nigeria, alejada de las grandes ciudades que la rodeaban surgió una cultura independiente pero con un alto grado de desarrollo. Lo cierto es que en las fechas en las que situamos esta cultura, Nok es una de las civilizaciones más desarrolladas de la zona subsahariana e incluso con ciertas vinculaciones al mundo egipcio.
Esta cultura que desapareció de manera misteriosa y sin muchas razones –algunas hipótesis hablan de que se podría deber a una epidemia- fueron los productores de algunas de las piezas escultóricas más destacadas. Las terracotas de Nok son esculturas exentas realizas en terracota es decir, en arcilla horneada. En realidad no se sabe con precisión si estas figuras son obras independientes o formaban parte de algunas esculturas mayores que no han llegado hasta nosotros pero sea como fuere lo cierto es que nos encontramos ante figuras humanas o de animales que parecen tener relación con algún tipo de talismanes o estelas funerarias.

Parece ser que el material con el que fueron realizadas estas figuras era la misma arcilla que los miembros del pueblo Nok utilizaban para su vajilla u objetos de uso doméstico, lo que explica el grueso grano de su composición. En la mayor parte de los casos nos encontramos con hombres y mujeres en extrañas posturas con destacados peinados y múltiples objetos decorativos.

En las representaciones humanas encontramos una mayor importancia de la cabeza y sobre todo de los ojos del representado pero sea como fuere, lo cierto es que en estas estatuillas lo que parece indiscutible son las formas geometrizantes con las que han sido realizadas especialmente dando una mayor preminencia al cilindro.
La habilidad y el detallismo con las que estas piezas han sido realizadas nos hablan de un grado de desarrollo muy alto no sólo en la cultura que las vio nacer sino también de la larga tradición artística que éstos tenían.



http://www.theechoesofhope.com/wp-content/uploads/2015/07/Nok-Side-Hair1.jpg
http://arte.laguia2000.com/escultura/terracotas-de-nok

CASPAR DAVID FRIEDRICH...CAMINANTE SOBRE MAR DE NUBES Sin compartir en fb


Esta obra de arte fue realizada por el pintor Caspar David Friedrich en torno al año 1818. Friedrich fue uno de los máximos exponentes del estilo romántico desarrollado en el siglo XIX y su obra ha trascendido en el tiempo tanto por su calidad técnica como por su alto contenido simbólico.
Realizada en óleo sobre lienzo la obra representa a un hombre de espaldas que ataviado con la ropa de la época mira un imponente paisaje montañoso de la Suiza Sajona cubierto por una inmensidad de nubes.
La obra sigue los parámetros románticos de la época: el paisaje es el protagonista de la obra, con su inmensidad lo envuelve todo. Sin embargo no hablamos un paisaje cercano al hombre y habitado por éste, más bien todo lo contrario. Las escenas naturales que Friedrich representa en sus cuadros son, casi siempre, paisajes aislados, alejados del hombre y de la civilización que nos llevan a un estado espiritual. El pintor se muestra a lo largo de su carrera muy cercano a este tipo de representaciones, la naturaleza es una constante en toda su producción y ésta siempre aparece envuelta en un halo de misterio. Algunas obras en las que se hace patente el interés del pintor por los paisajes naturales son Mar de hielo o Los acantiulados de Rügen.
La figura masculina que se encuentra de espaldas observando el paisaje se ha identificado con el propio Friedrich, el hecho de que el pintor sitúe el personaje de espaldas al espectador nos refuerza la idea de que éste personaje no es el protagonista de la composición. El hombre en su pequeñez, tan sólo es una pequeña parte del universo mucho mayor. Las figuras suelen cubrir casi completamente el punto de fuga de la composición, lo cual lleva al espectador a introducirse aún más en la composición. Las figuras de espaldas que contemplan un paisaje también aparecen en otras obras de Friedrich como en Los acantilados de Rügen, sin embargo en esta obra son tres los personajes de la composición mientras que en Caminante sobre mar de nubes la pequeñez del hombre se acentúa aún más debido a su soledad.
Pero la representación del hombre, con una pierna más adelantada que la otra, también se ha relacionado con la superación de Friedrich de los asuntos terrenales, su espiritualidad le lleva más a allá a ocupar sus pensamientos en la idea de la muerte y la vida posterior, una de las tónicas más comunes del arte romántico. Las rocas sobre las que el caminante se apoya hacen referencia al mundo terrenal, las nubes se han asociado a la divinidad y las elevaciones rocosas que surgen entre las nubes y las cadenas montañosas podrían hacer referencia a la vida después de la muerte.
El detalle y la minuciosidad cobran fuerza en la obra de Friedrich, el dibujo se hace trascendental a la vez que se conjuga con un colorido de tonos frios y cálidos. La gradación tonal va desde los colores más cálidos en primer plano a otros más fríos en el fondo y destacando el negro de los ropajes del caminante.


http://www.arteselecto.es/app/uploads/2014/10/Portada-El-caminante-sobre-un-mar-de-nubes-Caspar-David-Friedrich.jpg

http://arte.laguia2000.com/pintura/caminante-sobre-mar-de-nubes-friedrich

Cáliz Ardagh, joya de la orfebrería irlandesa altomedieval...

Es una de las principales obras del período, destacándose de ésta su superficie lisa de plata y su representatividad como símbolo de riqueza, descrita por los paneles de filigrana dorada y las incrustaciones de cristales rojizos y azules entre estos. Unos diseños basados, en todo caso, en la cruz, dándose importancia una vez más a los apóstoles al grabar sus nombres bajo los paneles áureos. Tanto el trabajo del grabado como la talla e incrustación del cristal, así como la originalidad de su concepción, merecen incluir esta pieza custodiada en el Nacional Museum de Dublin entre esta selección de obras de cabecera del arte irlandés.

DAMIAN FORMENT...LA DOTE DE LAS TRES HERMANAS


Realizada en alabastro en el año 1535, esta escena ocupaba una de las hornacinas del banco del retablo de San Nicolás de Bari de la parroquial de Velilla de Ebro. El retablo fue contratado el 8 de marzo de este año por Jerónima Alboreda, esposa de Forment, estando él ausente de Aragón. Cuando ese mismo año regresa a Zaragoza se ocupa del retablo que realiza junto con colaboradores de su taller.
El relieve reproduce la escena de “La dote de San Nicolás a las tres hermanas” tomada de la Leyenda Dorada, que muestra a las tres muchachas durmiendo juntas, con su padre a los pies de la cama; encima hay dos bolsas de oro que San Nicolás había arrojado para salvar a las jóvenes de la prostitución.