miércoles, 31 de agosto de 2016

EUGENIO RECUENCO....FOTOGRAFO DE SUEÑOS Y FANTASIAS





Eugenio Recuenco es un extraordinario artista (Madrid, mayo de 1968) considerado uno de los  grandes y creativos fotógrafos del mundo.
Me cuesta mucho escribir acerca de la obra de Recuenco, es uno de esos fotógrafos multifacéticos que va de una extremo a otro, de una referencia a otra totalmente opuesta, sin conservar un estilo definido. Tal vez esa es la razón por la cual no es tan reconocido. Cuando lees acerca de este fotógrafo entiendes cómo es que hace ese tipo de imágenes, estudió la carrera de Bellas Artes con la intención de ser pintor pero -según él- resulto ser un pintor muy malo así que empezó a hacer fotografía, gran parte de su obra hace referencias a la pintura, aunque también puedes encontrar muchas referencias a la cultura pop y al cine.


Su estilo es muy cinematográfico, detallista y onírico. Sus fotografías son auténticas obras de arte, similares a obras pictóricas con muchas referencias a la historia del arte como el Renacimiento, Picasso o Tamara de Lempicka...

Crea mundos increíbles,fantásticos, fascinantes, de cuento de hadas o de película. Con escenarios totalmente teatrales y llenos de detalles.

El trabajo de Recuenco siempre se ha caracterizado por una gran creatividad que se acercaba al mundo de los sueños y a la ficción cinematográfica, aderezado con unas gotas de surrealismo.

Su obra sobresale de el tipo de fotografía comercial que estamos habituados a ver, y desde sus primeros años siempre la dotó de su mirada personal, convirtiendo sus trabajos en obras personales.





Se ha adentrado en el mundo de la imagen en movimiento realizando excelentes trabajos comerciales y personales. Trabaja para revistas de moda y clientes de publicidad nacionales e internacionales. A mi particularmente su trabajo me parece muy superior al realizado por el británico Tim Walker que os presenté la semana pasada.

Técnicamente sus imágenes son perfectas, crea escenarios fantásticos y esto se debe a su faceta como escenógrafo, una vez que conoces esta faceta todo cobra sentido, un fotógrafo que estudio artes y que hace escenografías teatrales, es igual a un fotógrafo que difícilmente tendrá limites a la hora de crear, de alguna forma se puede decir que tiene todo el conocimiento que se requiere para ser un fotógrafo contemporáneo.

La faceta comercial de Recuenco está al mismo nivel de su obra personal, entre sus clientes podemos ver grandes marcas para las cuales no sólo hace fotografía si no también se encarga de la dirección de arte para los spots publicitarios.

Al momento de hacer este post me fue muy difícil hacer una selección de imágenes, al contrario de otros fotógrafos en donde te preocupas por encontrar las mejores, con Recuenco las opciones son tantas que es realmente estresante crear una selección que no demerite su obra...
Eugenio Recuenco ©
Recuenco no se define como fotógrafo,sinó como creador de imagenes,estudió Bellas Artes,pero el azar y la necesidad lo llevaron a tomar como herramienta,la cämara fotográfica,antes que los pinceles;de ahi que sus fotografias parezcan mas una escena pictórica,salida de un lienzo.
Un ejemplo son estos retratos que reinterpretan laobra de Picasso.




http://culturainquieta.com/es/foto/item/8196-eugenio-recuenco-fotografo-de-fantasias-y-suenos.html
http://www.rafaelroa.net/blog/2013/02/eugenio-recuenco.html
http://graffica.info/eugenio-recuenco/
http://foco.me/eugenio-recuenco/



martes, 30 de agosto de 2016

APOTEÓSIS DE CLAUDIO

El águila y las armas pertenecían a un monumento funerario de época de Augusto (27 a. C.-14 d. C.). Fueron halladas en la villa de Valerio Messalla Corvino, conocido general y compañero de armas del emperador. Adornaban la parte superior de un pedestal con la urna cineraria del general inserta, dentro de su mausoleo. Hacia 1650, y por encargo del cardenal Girolamo Colonna, Orfeo Boselli añadió sobre el águila un busto del emperador Claudio hoy perdido; la escultura recibió entonces el nombre erróneo de Apoteosis de Claudio. En 1664 Colonna regaló el monumento a Felipe IV y probablemente fue colocado entonces sobre un pedestal realizado por Calamecca para Alberico Cybo Malaspina (1532-1623), príncipe de las ciudades italianas de Massa, Carrara, Moneta y Laveza (hoy Avenza), representadas en sus lados.
La escultura romana está compuesta por armas y armaduras amontonadas, sobre las que se posa un enorme águila con las alas abiertas. Su garra derecha sostiene un haz de rayos y su cabeza está echada hacia atrás y dirigida hacia arriba al igual que en numerosas representaciones romanas. Hasta la restauración de 1999 sobre el lomo del águila figuraba un busto hecho por el escultor Valeriano Salvatierra hacia 1830 (E643), que reproduce a su vez otro busto perdido en el siglo XVIII, pero conocido aún por algunos grabados de época (Bartoli-Bellori: Admiranda romanorum, 2a edición, 1693). La interpretación del conjunto del Prado como Apoteosis de Claudio se debe a la identificación del busto con el emperador Claudio y por representaciones antiguas de camafeos romanos o por el relieve del arco de Tito en el Foro Romano que representa la deificación (en griego: apoteosis) del emperador Tito ascendiendo sobre un águila hacia los dioses, si bien la propia iconografía del busto de Claudio plantea dudas sobre su origen romano.
Cabe la posibilidad que la primera cabeza, perdida actualmente, fuera una obra antigua que fue combinada con un busto barroco que lleva égida y manto y además con una corona de rayos. La citada restauración reciente descubrió que fue en la misma época barroca cuando se montó el busto pastiche encima del águila, porque el encaje del busto encima del ave muestra una factura bastante tosca, nada habitual en las estatuas griegas y romanas. Con mucha probabilidad el encaje fue cortado en el siglo XVII y reutilizado en el siglo XIX por Salvatierra. Orfeo Boselli, el restaurador de la escultura romana en el siglo XVII, parece ser también el autor del primer montaje. Él mismo dice: fui elegido con el consentimiento de las personas más eruditas para restaurar la estatua de emperador Claudio deificado sobre un águila y trofeos de los señores Colonna.
La interpretación de la parte superior del monumento comoApoteosis de Claudio tenía su razón de ser en la época de Felipe IV, pero no tiene fundamento en la misma escultura, ya que el montaje del busto pertenece a este período tardío. Además la iconografía antigua no conoce la combinación del águila de la apoteosis con el montículo de armas. El significado original está relacionado, más bien, con la victoria militar. Las armas amontonadas son parte de los trofeos (en griego: tropaia) antiguos, monumentos de la victoria que se levantaban en el punto crucial del campo de batalla, donde el vencido había iniciado la huída. Como signo bien visible se amontonaba en este punto las armas perdidas durante la batalla y se levantaba un tronco de árbol con otras armas colgadas. Antes de la última restauración no era posible saber con exactitud, si el águila que se posa sobre las armas pertenecía desde tiempos romanos al monumento, o si entonces en su lugar se encontraba un tronco de árbol con armas colgadas, es decir, untropaion. La restauración ha aclarado también esa duda, porque se descubrió que la parte antigua debajo de la garra derecha del águila ajustaba perfectamente con el encaje de las armas que, además, presentaba rasgos de pátina muy antigua. Por tanto, el águila es parte de la escultura originaria.
Las armas amontonadas debajo del águila sólo pueden ser atribuidas con restricciones a determinados pueblos y enemigos romanos, ya que la mayoría de los tipos de armas no eran utilizados únicamente por un pueblo o una región. Sin embargo, es clara la referencia a enemigos del norte y de oriente, así como a victorias en tierra y en mar. Las representaciones de los trofeos helenístico-romanos no sólo muestran el botín de las armas de los enemigos vencidos, sino también armas de los vencedores. El conjunto de las armas lleva un mensaje que un romano podría descifrar fácilmente. En la parte delantera del montículo de armas llaman la atención símbolos de una victoria naval y en los otros lados aparecen otros motivos marinos como delfines y el tridente de Neptuno como decoración de los escudos. Si se recuerda que la última y más famosa batalla naval de finales de la República fue la batalla de Accio (en latín: Actium) en 31 a. C. con la derrota de Antonio por Octaviano, resulta plausible la referencia a esta batalla, tanto más cuando las obras de arte de la época augustea la evocaban con frecuencia. El significado del águila que corona las armas puede ser explicado a la luz de los monumentos augusteos que celebraban la batalla naval de Accio. Como mensajera de Júpiter, el águila otorga la victoria que en el caso de las gemas, portando una rama o corona de palma en el pico, significa la victoria sobre las naves de Antonio o sobre el mundo (representado como un globo) que flota en las aguas de Accio. Por la misma razón, en las pompas triunfales los generales victoriosos llevaban el cetro de águila y las legiones usaban el águila como estandarte.
En relación con el monumental pedestal, comisionado por el noble italiano Alberico Cybo Malaspina, contiene una simbología igualmente cuidada, pero de distinto signo. De hecho, como si de una narración se tratara, los cuatro lados muestran en el centro cuatro bajorrelieves de los principales territorios de la familia: Massa, Carrara, Moneta y Laveza. Entre las panorámicas de las ciudades y el espectador se interponen dos niveles intermedios cuya función es anunciar el contenido de la representación. El primero lo forman las cuatro águilas (símbolo de la autoridad imperial) en los ángulos del pedestal, y el segundo cuatro cigüeñas (emblema de los Cybo) situadas en el centro de las panorámicas que sostienen filacterias con el lema del comitente. Las cuatro vistas de ciudades se muestran con una exactitud cartográfica que se logra a través de la perspectiva forzada, casi a vista de pájaro, la precisión analítica, la adopción de un relieve extremadamente plano y algunas sutiles incisiones sobre el plano. Los edificios civiles y religiosos, las murallas de la ciudad, las fortificaciones, los barcos que avanzan por el mar, la arquitectura rural, el perfil de las rocas y el de las nubes, aparecen descritos sólo con los trazos imprescindibles, reiterando los objetos en el espacio, para reforzar el sentido del ritmo. Los elementos del pedestal situados en torno a las vistas, muestran un punto de vista frontal, y abarcan un repertorio decorativo de gusto típicamente manierista que incluye mascarones grotescos,cartouches y cuatro aves dispuestas en una inestable postura en cada una de las esquinas. Se trata, pues, de un universo cultural ajeno a la producción plástica de un artista como Orfeo Boselli, restaurador antiguo de la Apoteosis.
El pedestal habría sido realizado por Andrea Calamecca, por lo que podemos situarlo cronológicamente antes del año 1589 (fecha de la muerte del artista) y después de 1557 (año en el que se inició la construcción de las murallas de Alberico en las ciudades representadas). Es probable que Calamecca tuviese acceso a los proyectos arquitectónicos aún en curso de ejecución, e incluso que participara directamente en ellos, y que fuera el propio comitente quien le pidiera que reprodujese su programa urbanístico, precisamente con la finalidad de ilustrar su ambicioso plan de defensa y desarrollo del territorio. En ese caso parece muy probable que el monumento se realizara antes de que el escultor se trasladara a Messina (1565), cuando se encontraba en estrecho contacto con Alberico.
El estilo de Calamecca es perfectamente reconocible en el pedestal del Museo del Prado y es comparable con la producción más madura del escultor realizada durante su periodo siciliano. Si se observan los dos monumentos conmemorativos del artista, el Monumento a Don Juan de Austria (Messina, Piazza Catalani) y el Monumento a Carlo Spinelli en Seminara (una parte en el Ayuntamiento de la ciudad calabresa y otra en el Museo de Reggio Calabria), se notará que, al igual que en el pedestal cybeo, el basamento asume un papel fundamental que justifica y hace comprensible la representación a la que sirve de soporte: las hazañas realizadas, las posesiones, las ciudades fundadas o reestructuradas y las batallas ganadas construyen al personaje, relatan su grandeza y justifican su glorificación. Arquitectónicamente, los tres basamentos presentan también una forma similar, aunque el madrileño se diferencia ligeramente de los otros dos por su forma trapezoidal y por la presencia de elementos decorativos en las esquinas que dulcifican la neta linealidad de los ángulos.
Otro rasgo peculiar del estilo de Calamecca que se advierte en el pedestal es la presencia de macizos mascarones caracterizados por la repetición de fisionomías muy precisas: el arco de las cejas resaltado por un ángulo agudo que culmina hacia el centro de la frente, degradándose luego bruscamente hacia los lados; la nariz y la boca ancha y aplastada, con dentaduras con frecuencia irregulares; el iris del ojo marcado y la tendencia de las formas a dilatarse en el plano. Estos rasgos aparecen en los rostros grotescos del pedestal y son a su vez realmente similares a los de la cabeza alada que coronaba el trompillón del Palazzo Grano (hoy en el Museo Regionale de Messina) y a los de la escultura del monumento a Don Juan de Austria.
Con respecto a la unión de ambas piezas, debe señalarse que, aunque el objetivo final de esta labor de ensamblaje era la exaltación del poder de los Austrias, era también, y sobre todo, la del linaje Cybo. Toda referencia a los Colonna pasó a un segundo plano. Queda en duda, pues, el motivo por el que el cardenal Girolamo Colonna accedió a que se añadiera este elemento, sobre todo si tenemos en cuenta que era plenamente consciente de la sofisticada estrategia propagandística a la que la Apoteosis de Claudio servía de vehículo 
(Texto extractado de Schröder, S. en: La Apoteosis de Claudio. Un monumento funerario de la época de Augusto y su fortuna moderna, Museo Nacional del Prado, 2002, pp. 11-24; Migliorato, A. en: Boletín del Museo del Prado, tomo XXXI, núm. 49, 2013, pp. 191-193).
https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/apoteosis-de-claudio/958d3902-a357-4aab-83c8-c8cde2a6635e

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domingo, 28 de agosto de 2016

EL TORSO DE VELDEBERE


El famoso torso de mármol, conocido en Roma desde el siglo XV, hizo su entrada en las colecciones del Vaticano entre 1530 y 1536 y se convirtió en una de las esculturas antiguas más admiradas por los artistas hasta nuestros días. A través de los siglos, la estatua ha sido objeto de diversas interpretaciones. La hipótesis más aceptada en la actualidad se identifica con el héroe griego Áyax Telamonio en el acto de meditar el suicidio. Se cuenta que durante la guerra de Troya, el guerrero se volvió loco cuando Ulises le sustrajo las armas de Aquiles.
La iconografía fue reconstruida gracias a diversos testimonios figurativos: la cabeza estaba tristemente apoyada en la mano derecha, que sostenía la espada con la que el héroe se iba a quitar su propia vida. La escultura, que data del siglo I a.C., está firmada por el ateniense Apolonio, un artista de la corriente neoática que se inspiró con toda probabilidad en una bronce de la primera mitad del siglo II a.C.

http://mv.vatican.va/4_ES/pages/x-Schede/MPCs/MPCs_Sala06_01.html

viernes, 26 de agosto de 2016

RELICARIO DE LOS TRES REYES MAGOS


El Relicario de los Tres Reyes (en alemán Dreikönigsschrein) es un relicario del que se dice contiene los huesos de losReyes Magos, también conocidos como los Tres Sabios o los Magos. El relicario es un gran sarcófago triple, dorado y ricamente decorado colocado encima y detrás del altar mayor de Catedral de Colonia. Se considera el punto culminante del arte Mosano y el relicario más grande en el mundo occidental.
Las reliquias de los Magos fueron traídas de Milán por el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Federico Barbarroja, que se las entregó al Arzobispo de Colonia,Reinaldo de Dassel en 1164. Desde entonces las reliquias de los Tres Reyes atrajeron una corriente constante de peregrinos a Colonia:
"En los días de Felipe de Heinsberg fue construido el relicario de los tres magos. Esto me fue confirmado por algunos testigos oculares que estaban presentes cuando los tres magos fueron puestos en el relicario."
Vita Eustorgii (Eustorgius))
 Partes del relicario fueron diseñadas por el famoso orfebre medieval, Nicolás de Verdún, que empezó el trabajo en lo en 1180 o 1181. Tiene esculturas de oro elaboradas de los profetas y apóstoles, y de las escenas de la vida de Cristo. El relicario se completó cerca de 1225.
Alrededor de 1199, el emperador Otón IV entregó tres coronas áureas para los reyes magos como un donación a la iglesia de Colonia: "Otto rex coloniensis curiam celebrans tres coronas de auro capitibus trium magorum imposuit"; MGSS 17, 292. A causa de la importancia del relicario y la catedral para el posterior desarrollo de la ciudad, el escudo de armas de Colonia muestra todavía las tres coronas que simbolizan a los Tres Reyes.
La construcción de la presente Catedral de Colonia se empezó en 1248 para albergar estas importantes reliquias. La construcción de la catedral tomó 632 años, para llegar a ser actualmente la iglesia gótica más grande de Europa septentrional.
El 20 de julio de 1864, el relicario se abrió, y fueron descubiertos restos de los Tres Reyes y monedas de Felipe de Heinsberg. El informe de un testigo ocular cuenta:
"En un compartimiento especial del relicario que ahora se ve (junto con lo que queda de antiguas, viejas y podridas vendas, probablemente de biso, y con restos de resinas aromáticas y sustancias semejantes ) numerosos huesos de tres personas, que bajo la guía de varios expertos presentes se podría reunir en cuerpos casi completos: el uno en su juventud temprana, el segundo en su virilidad temprana, el tercero mas anciano . Dos monedas, sólo acuñados por una cara, acompañaban lo anterior; uno, probablemente de los días de Philipps Von Heinsberg"
 El Relicario de los Reyes Magos tiene unas dimensiones aproximadas de 110 cm de ancho, 153 cm de alto, y 220 cm de largo. Los tres sarcófagos están superpuestos, tomando la forma de una especie de basílica: dos sarcófagos descansan pegados el uno al otro, y el tercer sarcófago descansa sobre las aristas superiores de los otros dos. Los laterales están completamente cubiertos, así que no hay espacio visible entre los sarcófagos. La estructura básica está hecha de madera, recubierta de oro y plata y decorada con filigranasesmalte, y unas 1000 piedras preciosas. Estas últimas incluyen muchos camafeos y piezas grabadas, alguna aún pre-cristiana.
Todo el relicario está envuelto con una elaborada cubierta decorativa. Hay 74 figuras en bajorrelieve de plata dorada en total, sin contar las figuras adicionales, más pequeñas, en la decoración del fondo. En los lados, las imágenes de profetas decoran la parte más baja, mientras que las imágenes de los apóstoles y evangelistas decoran la parte superior. Un extremo muestra (a través del fondo, de izquierda a derecha) imágenes de la Adoración de los Magos, María entronizada con el niño Jesús, y el Bautismo de Cristo, y arriba, Cristo entronizado en el Juicio Final. El otro extremo muestra las escenas de la Pasión: El Martirio de Cristo (abajo izquierda) y la Crucifixión (abajo izquierda), con Cristo resucitado arriba. Este extremo tiene asimismo un busto de Rainald de Dassel en el centro.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/05/internacional/1262697311.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Relicario_de_los_Tres_Reyes_Magos
http://saberparacreer.blogspot.com.es/2012/01/la-adoracion-de-los-magos-al-nino-dios.html

jueves, 25 de agosto de 2016

MESA DE LAS PIEDRAS DURAS


Elaborada  con Ágata, Amatista, Bronce dorado, Calcedonia, Madera de ébano, Jaspe, Lapislázuli, Paragone...
Mesa de centro, rectangular. El tablero en taracea de piedras duras sobre fondo de paragone están adornados con volutas en calcedonia enmarcados por un entrelazo de flores, frutos y hojas con pájaros y mariposas en distintos tipos de jaspe, amatista y ágata; en el centro hay un espacio vacío ocupado tan solo por un collar de perlas con un lazo de lapislázuli. El borde, en bronce dorado, tiene cartelas asimétricas en las esquinas que cuelgan sobre la alta faja de ébano, cuyos lados tienen cartelas parecidas con placas de lapislázuli. Pies triangulares, con placas en lapislázuli, y festones en bronce dorado con frutas en piedra dura. En la obra se puede apreciar cierta renovación en la concepción de los acabados en bronces, entre el barroco y el rococó. Fue dorada por el broncista Giacomo Ceci, responsable de los bronces que la adornan.


Realizada en Nápoles, en el Real Laboratorio delle Pietre Dure, bajo la dirección de Francesco Ghinghi y fechada entre 1738-1749 por el memorándum del marqués Acciajoli a Fogliani del 26 de octubre de 1749 y la carta de Francesco Ghinghi a Anton Francesco Gori del 24 de abril de 1753. Terminada la mesa se presentó ante Sus Majestades, a quienes agradó mucho, por lo que su Majestad decidió encargar una compañera.
 (Texto extractado de González-Palacios, A.: Las colecciones reales españolas de mosaicos y piedras duras, 2001, pp. 140-145).

GUSTAVE LA GRAY...PRECURSOR DE LA INSTANTANEA


Gustave Le Gray fue un investigador y fotógrafo francés (nacido en Villiers-le-Bel, Val-d'Oise, el 30 de agosto de 1820 y fallecido en El Cairo el 30 de julio de 1884) que es considerado como uno de los más célebres precursores de la instantánea fotográfica. Sus imágenes de paisajes marinos consiguen captar en perfecta armonía la fuerza de las olas y la calma del cielo.

Bateaux Quittant le Port du Havre © Gustave Le Gray
Bateaux Quittant le Port du Havre 

Es mi deseo más profundo que la fotografía, en vez de caer en el dominio de la industria o del comercio, sea incluida entre las artes. Ése es su lugar único, verdadero, y ésta es la dirección hacia la que me esforzaré siempre para dirigirla.
El futuro de la fotografía está en el papel.



Joven pintor en Roma, y fotógrafo de retratos de moda en París, Le Gray recibió encargos de Napoleón III y asombró a los espectadores con sus pictóricos paisajes e increíbles paisajes marinos.
Como retratista fotográfico abrió su estudio en la misma casa de la Rue des Capucines donde más tarde abriría su estudio Nadar, que fue alumno suyo, como también lo fue Maxime Du Camp.
La falta de espíritu comercial y las limitaciones técnicas del daguerrotipo, junto al éxito arrollador de las Cartes de Disdéri, le hicieron abandonar el género del retrato fotográfico para dedicarse a otros géneros como la fotografía de paisaje o la fotografía de viaje.


Sus fotografías de paisajes marinos tuvieron un gran éxito. El resultado final era una combinación de dos negativos donde cielo y oleaje impresionados por separado resultaban fundidos en perfecta armonía. El dominio de la técnica fotográfica le llevó a obtener grandes resultados en este tipo de paisajes mediante la captación de cielo y mar en una sola toma, razón por la cual se le considera de uno de los precursores de la instantánea fotográfica.
Fue cofundador de la Sociedad Heliográfica y de la Sociedad Francesa de Fotografía. Posteriormente participó en la Misión Heliográfica encargado de Turena y Aquitania.


A Le Gray se deben adelantos técnicos como el empleo del papel encerado seco o la propuesta de utilización del colodión húmedo para un papel negativo (que poco después sería perfeccionada y patentada por Frederick Scott Archer) en su Tratado práctico de la fotografía, 1849.
Sumido en la bancarrota, huyó de París con Alexandre Dumas en dirección a Palermo, viajó por Oriente Medio, y finalmente se acomodó en Egipto (tras ser abandonado por Dumas en Malta), donde se convirtió en maestro de dibujo de los hijos del gobernador. Desde 1869 dio cursos de dibujo en la escuela politécnica del Cairo a la vez que continuó haciendo fotografías hasta su muerte en 1884, pobre y anónimo.

El trabajo de Le Gray permaneció en gran medida desconocido por el público en general hasta que fue redescubierto en 1960 y considerado por los expertos el Monet de la fotografía. Actualmente una obra suya, Bateaux Quittant le Port du Havre, tiene el record de precio de una obra fotográfica del siglo XIX, 917.000€.
En 2002 se expuso en la Bibliothèque Nationale de París una retrospectiva suya Gustave Le Gray, Photographer (1820-1884) y posteriormente en el Getty Museum.

Captó algunos de los primeros paisajes marinos de la historia de la fotografía. Tras dedicarse al estudio de las nubes y sus formas cambiantes desarrolló una técnica de montaje utilizando dos negativos en una época en la que el daguerrotipo había sido el único procedimiento fotográfico.
Le Gray abandonó la pintura en 1840. Nueve años más tarde escribió el libro Tratado sobre fotografía donde explica la técnica que él mismo desarrolló, un proceso basado en la unión de dos negativos de colodión húmedo positivados en papel encerado seco y las características de sus tiempos de exposición: dos segundos en la temporada de luz más brillante, 30 segundos con las nieblas de otoño y tres minutos de exposición para captar una imagen a la luz de las velas.
Así, a principios de la década de 1850, cuando el escritor Gustave Flaubert publicaba Madame Bovarie y el poeta Charles Baudeleire Las flores del mal, el artista conseguiría fusionar en una única imagen los movimientos de las olas con las nubes flotando por encima, lo que hasta entonces había sido imposible de plasmar simultáneamente con una correcta exposición. Esto le convertiría en uno de los precursores de la instantánea fotográfica.
Le Gray, a pesar de haber sido retratista oficial de la corte de Napoleón III y colaborador de la fundación Misión Heliográfica para la que fotografió la zona sur y suroeste de Francia con la finalidad de preservar la imagen de los monumentos del país, fueron sus paisajes marinos los que le dieron la fama. En 1852, convencido de que fotografía y pintura eran dos artes distintas, exigió que los museos y salas de exposiciones las exhibiesen por separado.
La rápida evolución de las técnicas y ópticas fotográficas y la aparición de las cartes de visite (tarjetas de visita) creadas por Disderi, dieron lugar a la apertura de talleres por todo París. Le Gray tuvo el suyo en el Boulevard des Capucines hasta su ruina financiera en 1859 y un año más tarde viajó a Egipto donde se estableció dando clases de dibujo y pintura hasta su muerte.
http://www.cadadiaunfotografo.com/2012/04/gustave-le-gray.html
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/02/16/actualidad/1455616962_097362.html
http://3.bp.blogspot.com/-YXHVJPfJ_mM/TyJz-aF3k3I/AAAAAAAAABw/By8M8sBm8is/s1600/Wind_Bound_Lerwick_around_1880.jpg
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/3c/LeGray_portrait2.jpg/220px-LeGray_portrait2.jpg
http://media.vam.ac.uk/feature/lightbox/v1/album_images/41139-large.jpg
http://www.mblazquez.es/blog_ccdoc-fotografica/imagenes/imagen_fotografica004.jpg
http://3.bp.blogspot.com/-vdYYxCKmMhQ/UK2DjC46zlI/AAAAAAAAADk/Cj55r_KlKrc/s1600/Aguado.jpg
http://www.fineart-china.com/upload1/file-admin/images/new18/Gustave%20Le%20Gray-965676.jpg
http://dumenieu.free.fr/artvrml/images/legray.jpg
http://1.bp.blogspot.com/-51Qzn49ZP1E/US0BT1hdakI/AAAAAAAAWHw/FmehlzzAK2o/s1600/RP-F-1995-9.jpg