miércoles, 15 de mayo de 2019

PEGEEN VAIL GUGGENHEIN


Poco se conoce sobre su vida, afloran datos biográficos con los que se puede armar un inacabado rompecabezas. La hija de la excéntrica coleccionista de arte y mecenas Peggy Guggenheim y el artista “Rey de la Bohemia” Laurence Vail fue pintora, vivió hasta a los 41 años y fue sepultada por una profunda depresión.
Nació en Suiza el 18 de agosto de 1925, vivió entre Inglaterra y Francia. Su infancia estuvo marcada por el desarraigo -Peggy se divorció de Laurence tras años de maltrato físico y psicológico- y la tuición de su único hermano Sindbad fue entregada a su padre por que su madre comenzó a vivir con otro hombre sin estar casada. Desde ese día en adelante tuvo muchos “padres” momentáneos, uno de los más reconocidos fue Max Ernst.

Fue una niña problemática que idolatraba a una madre enfocada en las relaciones sentimentales. Ambas intentaban complacer sus carencias mediante el arte por eso no es extraño que se dedicara a la pintura, su círculo familiar y social formaban parte del surrealismo, dadaísmo y otras vanguardias artísticas del momento. Pegeen se identificó con el naïve y a los 12 años participó por primera vez en una exposición de arte infantil “Exhibition of Paintings and Drawings by Children” junto a Lucien Freud y otros niños, en la galería de su madre “Guggenheim Jeune” en Londres.

Girls in the Arches, 1936
Según las propias palabras de Peggy Guggenheim, Pegeen era una niña neurótica que, para lograr sus objetivos, manipulaba gritando, arañándose y amenazando con romper todo, pero que a la vez era su soporte emocional: la consideraba no una hija sino una madre, amiga y hermana.

On the terrace
Tuvieron una relación tormentosa en la que Pegeen buscaba imitarla, mientras Peggy se esforzaba por alejarla de ese camino interfiriendo en sus relaciones. Años de crisis que incluían periodos de desórdenes alimenticios, alcoholismo, auto lesiones e intentos de suicido sustentados en la necesidad de atención que muchas veces ha sido catalogada como una obsesión enfermiza por su madre. La libertad de Peggy Guggenheim simplemente no era compatible con el deseo de apego y estabilidad de Pegeen, y viceversa. La depresión e intentos de suicidio se transformaron en algo común desde su adolescencia.
Conversazione intima 1960
El año 1941, durante la II Guerra Mundial dejaron Europa, Peggy temía que su galería se viniera abajo durante los bombardeos y embarcó su colección. Al ser norteamericana pudo rescatar a muchos artistas perseguidos por los nazi invitándolos a Nueva York a los que luego introdujo en el círculo del arte. En 1943 Pegeen conoció, junto a sus amigos Piet Mondrian y Fernand Léger, al pintor abstracto de origen francés Jean Helión. Se casaron en 1946 y  regresaron a París ese mismo año. Tuvieron tres hijos: Fabrice, David y Nicolas.
My Wedding, 1946
El matrimonio duró 10 años, se vino abajo cuando Jean Helión fue descubierto en un affaire con su cuñada Jacqueline Ventadour, esposa de Sindbad. Sin poder superarlo, Pegeen abandonó París y se instaló con su hijo menor Nicolas en casa de su madre en Venecia. El año siguiente, en Inglaterra, Pegeen asistió en reemplazo de su madre a una exposición de Francis Bacon y conoció al intenso Ralph Rumney, artista fundador del Situacionismo Internacional, un movimiento que mezcló el surrealismo con marxismo y hedonismo. Se enamoraron perdidamente.
La relación comenzó casi como un acto subversivo, Ralph no era santo de la devoción de Peggy Guggenheim y el naturalmente se divertía provocándola.
Se casaron y tuvieron un hijo, Sandro Rumney, vivieron juntos hasta la muerte de Pegeen en 1967. No se sabe si fue un hecho puntual lo que provocó su suicidio, su cuerpo fue encontrado en su departamento junto a una botella de barbitúricos vacía. Peggy no dudó en culpar a Ralph Rumney por no evitar su muerte, tal vez fue producto de la frustración de la relación madre e hija que sostuvieron.

A partir desde ese día Peggy convirtió su vestidor en un mini museo de Pegeen y hoy se encuentra en exposición permanente en el Museo Guggenheim de Venecia.
Además de su debut en la exposición infantil, Pegeen participó solo dos veces más en muestras bajo la curatoría su madre, en 1943 y 1945: “Exhibition by 31 Women” “The Women” en la galería de propiedad de Guggenheim, Art of this Century en Nueva York. Sus obras fueron exhibidas junto a las de Frida Kahlo, Leonora Carrington y Dorothea Tanning.
Family 1950
A simple vista sus pinturas no parecen ser melancólicas, al contrario, son una saturación de movimiento, color y elementos que forman escenas en interiores y exteriores. En su obra expresa su felicidad – estadías en el Palacio Venier dei Leoni en Venecia, el nacimiento de un hijo, su matrimonio e intimidad sexual- registrando iconográficamente pasajes de trascendencia emocional.
Untitled, 1946
De forma innata encontró la forma de atesorar su área más tierna, y dentro de esa perspectiva inocente aparecen detalles que nos hablan de un mundo interior colmado de erotismo. En todas sus obras hay al menos una mujer con el torso desnudo interactuando con otros seres que están completamente vestidos. Es una mujer que se repite, y como ella misma, está provista de una voluptuosa melena rubia. Muchas veces tienen un par de antenas en la cabeza, a veces son de fuego, otras son plantas o flores. En las escenas que representan comunicación son entre un hombre y una mujer en interior cuelga un par de pantalones o un vestido de la muralla, junto a los cuadros, dejando al entrever que el arte y el amor son indivisibles.
Grupos de mujeres, hombres y niños parecen ser o no ser una familia, exagerando la individualización del naïve. Los brazos se alargan cuando la madre toma la mano del hijo o simplemente el niño está arrimado, no hay cruce de miradas más que en las escenas de amantes.

Sans Titre, 1957
Los personajes parecen saber que están siendo contemplados por un espectador. En “At the Theatre” (1946) en el que aparece representada una obra,  Pegeen se presenta como niña y mujer, y además como observadora (sentada, con antenas de flores). La figura de su madre aparece orquestando la presentación. La imagen materna también aparece en algunas escenas de interior, pero limita su interacción a la de una pintura, encerrada dentro de un marco.

“At the Theatre”, 1946
La obra de Pegeen no fue extensa ni constante, pero si fue fiel a su distintiva línea, siendo así descrita por el novelista y poeta Raymond Queneau “El mundo que Pegeen crea es de algún modo más auténtico que el mundo real, ya que parece más cercano al cielo en la tierra. Sin culpabilidad empaña los colores y tamaños sobre las figuras. Después de su expulsión, Adán con su corazón puro trazó representaciones perfectas de bisontes en las ocultas paredes de una cueva. ¿Qué estaba haciendo Eva? Probablemente escuchando los lamentos de los que ella era culpable. Pero, como dice Prévert: “Dios ha sido expulsado del cielo en la tierra” y es “una nueva temporada”. “Un suelo fértil – una luna infantil – un mar hospitalario – un sol sonriente – en el borde del agua – las niñas encarnando el espíritu de los tiempos”  ‘Pegeen Hélion pertenece a esta raza de “hijos de la ambrosía”*.
 
The Exhibition, 1945

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