domingo, 11 de agosto de 2019

EL AJEDREZ DE LEWIS


Bajo el nombre Ajedrez de Lewis o Lewis/Iug Chessmen conocemos el conjunto de 93 piezas que pertenecieron, según se cree aunque es algo que no está muy claro aún, a cuatro o cinco juegos distintos de ajedrez. Están talladas en marfil, concretamente en colmillo de morsa y de ballena, habiendo un total de 8 reyes, 8 damas, 16 alfiles, 15 caballos, 12 torres y 19 peones siendo todos formas humanas a excepción de los peones, que tienen forma de estela rúnica o lapida. Los análisis científicos que se les han realizado revelan que algunas de ellas conservan restos de pintura roja y otras de pintura negra, lo que – probablemente – nos estaría indicando los colores de los bandos contrarios en el juego. Algo realmente curioso de estas piezas es que casi todas se encuentran en una clara y remarcada actitud de abatimiento o languidez, exceptuado los que parecen ser berserkes que, como manda la leyenda, aparecen llenos de furia y éxtasis mordiendo sus escudos.
Se trata de piezas que miden, como máximo, 10 centímetros de altura, talladas y decoradas con motivos románicos y fechadas alrededor de los años 1150 y 1200 realmente parecidas a las figuras halladas en Trondheim (Noruega) de la misma época. Para los historiadores se trata de un gran ejemplo de los lazos que aún se mantenían, tras la Era Vikinga, entre Noruega y las Hébridas Occidentales, parte de Escocia que estuvo bajo la soberanía noruega hasta 1266. Algunos historiadores apuntan a que la fabricación de las mismas habría sido perfectamente factible en la propia Trondheim, viajando desde allí a las Hébridas. Es probable que algún mercader ambulante se viese forzado, por motivos desconocidos, a ocultarlas en la arena mientras recorría el camino entre Noruega y los asentamientos nórdicos en la costa occidental de Irlanda esperando recuperarlas posteriormente, cosa que no llegó a suceder.






Ajedrez de Lewis arriba: rey, dama, alfil medio: caballo, torre, peón abajo: detalle de dama (réplica).
Ajedrez de Lewis.
Arriba: rey, dama, alfil medio: caballo, torre, peón. Abajo: detalle de dama (réplica).

Las piezas se hallaron en el año 1831 en los bancos de arena de la Bahía de Uig, en la costa este de la isla de Lewis, en las Hébridas Occidentales, actual territorio de Escocia y el cómo llegaron allí no está exento de leyendas locales que se remontan al siglo XVI y que van desde robos y confesiones en el lecho de muerte hasta la curiosa historia que narra cómo fue desenterrado por una vaca que pastaba por allí. 

El 11 de abril de 1831, Roderick Ryrie, presento en una reunión de la sociedad de anticuarios de Escocia un increíble descubrimiento: 78 piezas de ajedrez, 14 tableros y la hebilla de una bolsa encontrados en la isla de Lewis, Escocia. El conjunto compuesto por 93 piezas talladas minuciosamente la gran mayoría en marfil de morsa fueron datadas en la segunda mitad del siglo XII.

La historia, no confirmada, al parecer es más rocambolesca e incluye a un pastor, Malcolm Macleod, que en busca de una vaca perdida tropezó con una caja enterrada en unas dunas cercanas a la playa. Debido a la cantidad encontrada, su perfecto estado y el detalle con el que fueron realizadas el hallazgo de Malcom constituye sin lugar a dudas el mayor conjunto de piezas de ajedrez antiguo jamás encontrado.

La controversia llegó con la procedencia del juego. Según los especialistas, y al menos en esto todo el mundo parece de acuerdo, el juego de la isla de Lewis es de procedencia escandinava. Hasta aquí todo bien. El caso es que tanto islandeses como noruegos, ambos escandinavos, se atribuyeron la autoría del ajedrez de la isla de Lewis. Las discusiones subieron de tono, con los islandeses capitaneados por Gudmundur G. Thórarinsson y los noruegos representados por Morten Lilleøren sin que a día de hoy haya consenso.

Lo cierto es que por más que disputen sobre su propiedad el ajedrez de la isla de Lewis no puede encontrase ni en Noruega ni en Islandia. Las piezas al ser halladas en Escocia están en parte expuestas en el Museo Británico de Londres y en parte en el museo nacional escoces de Edimburgo.
Piezas Museo de Escocia
Rey de madera en Uig, lugar del descubrimiento, en homenaje a las piezas de Lewis.

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