martes, 8 de octubre de 2019

ILIÁ YEFÍMOVICH REPIN


Iliá Yefímovich Repin, el más grande de los realistas rusos, y probablemente de los pintores de toda la historia en su país, nació el 5 de agosto de 1844 en Chuguev, Ucrania.           
Fue así mismo uno de los mayores exponentes del llamado “Movimiento Artístico Peredvizhniki”
Su obra enmarcada dentro del realismo, está dotada de una gran fuerza psicológica en la que plasmaba las enormes tensiones sociales de su época.


Hijo de militar, dio sus primeros pasos en el arte con trece años de edad, como aprendiz en un taller de iconos y a practicar la técnica del retrato.
Ingresó en la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo en 1886, en la que ganó una medalla de oro con la pintura “La resurrección de la hija de Jairo”, que le valió una beca para estudiar arte en Italia y Francia.
Durante su estancia en París fue influenciado por los impresionistas, en cuanto a la luz y el color de sus óleos, aunque su estilo siguió fiel al de los viejos maestros, como Rembrandt, por ejemplo, pero nunca fue impresionista.
Tras volver a su país, se unió a la Asociación de artistas Peredvizhniki (Pintores Itinerantes), artistas que se rebelaron contra el formalismo de la Academia Rusa.
La fama le llegó con su óleo “Los sirgadores del Volga”, en el que denunciaba de forma impactante el duro trabajo de estos obreros.
Vivió en San Petersburgo a partir de 1882, aunque realizó frecuentes visitas a su Ucrania natal y ocasionalmente fuera de Rusia.



En 1881, comenzó a pintar una serie de trabajos sobre la Revolución, como ” Negativa a confesarse”, “Arresto de un propagandista”, “El encuentro de los revolucionarios” y “No lo esperaban”, esta última está considerada su obra maestra sobre este tema.


“Procesión de Pascua en la provincia de Kursk”, considerada el arquetipo del estilo nacional ruso, en ella plasma las diferentes clases sociales y las tensiones que existían entre ellas, en el contexto de la tradición religiosa que avanzaba de forma lenta pero inexorable.
“Iván el Terrible y su hijo”, en este óleo, se nos muestra a Iván espantado abrazando a su hijo, que agoniza tras haberle herido mortalmente después de golpearle  en un acceso de furia. Podemos observar la mirada de espanto del padre que contrasta con la serena expresión de su hijo.


“Los cosacos Zaporogos le escriben una carta al Sultán de Turquía”, es la obra más compleja que realizó y que tardó once años en acabar, de 1880 a 1891, siendo de alguna manera fruto de una exhaustiva investigación que llevó a cabo junto al historiador Dmytro Yavornitski,  que realizaron en varios viajes a la región habitada por los cosacos zaporogos.
La obra fue concebida por el artista como un estudio en clave de humor, que así mismo quería recoger los ideales de la libertad, la igualdad y la fraternidad, o lo que es lo mismo, el republicanismo de los cosacos de Ucrania. De forma irónica fue comprado por el zar, que pagó por él treinta y cinco mil rublos, cifra desorbitada en aquella época.

            
En su etapa más madura, realizó numerosos retratos de ilustres paisanos, entre ellos: León Tolstói, una de sus obras más famosas, “El adiós de Pushkin al mar”, que pinto en colaboración con Ivan Aivazovsky, Dimitri Mendeléyev, el jurista y político Konstantín Pobedonóstsev, el poeta y pintor ucraniano Tarás Shevchenko, el filántropo y mecenas Pável Tretiakov y los compositores Odest Músorgski, Aleksandr Borodín, Aleksandr Glazunov, Mijaíl Glinka y Antón Rubinstein.


En 1900, pinta la que es su obra de mayores dimensiones: “Sesión solemne del Consejo de Estado” de 400 por 877 centímetros, por encargo del gobierno ruso.
El mismo diseñó su casa en la Finca Los Penates, situada en Kuokkala, a cuarenta kilómetros al NO de San Petersburgo, en el istmo de Karelia que tras la Revolución de 1917 pasó a ser territorio de Finlandia; numerosas asociaciones e instituciones le instaron a que mudara su residencia a territorio ruso, pero declinó estos deseos de sus compatriotas aduciendo su avanzada edad.
En esa última época realizó algunas obras de tema religioso de forma innovadora en su tratamiento.
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Su última obra de importancia fue “Gopak” de tema festivo sobre un cosaco ucraniano.

Los sirgadores del Volga
Murió el 29 de septiembre de 1930 en su casa de su Finca “Los Penates” en Kuokkala, entonces como hemos dicho territorio finlandés, actualmente Repino, provincia de Leningrado, en cuyo jardín está enterrado.

La Real Academia de las Artes de San Petersburgo, su cuna como artista, fue trasladada en 1947 a Moscú, desde entonces la antigua academia pasó a llamarse “Instituto Académico de San Petersburgo de Pintura, Escultura y Arquitectura Iliá Repin”

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